Construyendo desde lo milagroso

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Hoy el peregrino húngaro siguió su Camino, el Camino, y apareció, milagrosamente, Raúl. Es el mismo Raúl que en los inicios de O Couso nos acompañó durante las primeras semanas. Llegó con el mono de trabajo puesto y a pesar de que era domingo, empezó a trabajar como nadie en los futuros lavabos. Nos tuvo todo el día de arriba abajo con las carretillas de arena, haciendo cemento y colocando grandes losas de piedra. La verdad es que su iniciativa nos alegró profundamente porque piensa quedarse una semana entera hasta que los lavabos estén listos. Cuando ayer colocamos gracias a la ayuda del amigo húngaro el primer lavabo nos pareció otro nuevo y pequeño milagro. Es como si cierta energía creadora y creativa se estuviera moviendo en este lugar. Como si fuera tiempo de emprender de nuevo los trabajos de forma activa y profunda. No tan sólo los trabajos exteriores de reconstrucción, sino también los interiores.
La convicción por este proyecto y el no tirar la toalla ante la adversidad provoca inspiración. Eso al menos decía Raúl, y de ahí su cambio interior al ver que durante tres años, y gracias a nuestras convicciones, el proyecto ha mejorado sustancialmente. Y de ahí que llegara de repente con ganas de aportar su pequeña semilla, su esfuerzo, sus ganas. Realmente su vocación y entrega nos ha sorprendido gratamente.
Es agradable esa sensación de estar creando algo, o mejor dicho, participando en algo junto con tanta y tanta gente venida de tan lejos. Y sobre todo saber que hace bien a tantas personas. A los que vienen y a los que de lejos se sienten inspirados por el esfuerzo y la dedicación. También es emocionante pensar que quizás esto muera en un tiempo, o, por el contrario, nuevas generaciones le den un impulso y llenen el lugar de un sentido nuevo, de una nueva era de imaginada conspiración.
Realmente tenemos muchas ganas de poder acabar por fin la casa de acogida para poder empezar con el ambicioso proyecto pedagógico de la escuela de dones y talentos, y también la escuela de meditación, estudio y servicio, los tres pilares de este proyecto. Hemos contactado con un conocido arquitecto al que vamos a intentar convencer para que nos ayude con los planos de la escuela. Es un paso necesario para poder ejecutar la obra en unos años. Crear un edificio circular con veinticuatro celdas para estudiantes no va a ser nada fácil. Viendo lo costoso que resulta recuperar la casa del siglo XVI creemos que hará falta un gran milagro para el siguiente paso. Pero estamos convencidos de que los milagros llegarán. Y estamos convencidos de que pronto cientos de personas vendrán hasta aquí para reconciliarse con los poderes del alma, con las bondades de la vida sencilla y la belleza de un jardín floreciente. Estamos en ello, y cada día lo podemos ver, así que gracias de corazón a todos por estar ahí y aportar vuestra contagiosa inspiración con nosotros.
(Foto: el lavabo va cogiendo forma gracias a las generosas aportaciones de nuestros queridos asturianos. Gracias de corazón por hacerlo posible).
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