Un año de travesía para seguir materializando el sueño

Boceto de la futura Escuela Dharana

«Tu hogar no es donde naciste; el hogar es donde todos tus intentos de escapar, cesan». Naguib Mahfouz

Hace un año hicimos un llamado para crear un grupo simiente que pretendía cocrear la Escuela en su triple vertiente: una Escuela Preparatoria donde la persona pudiera aproximarse a sus dones y talentos (aquello que nos conecta con nuestro Ser Esencial); una Escuela Media donde construir un puente entre la vida manifestada y la vida interior, aún por manifestar; y una Escuela Avanzada donde afianzar el sentir interior en la vida exterior mediante la meditación, el estudio y el servicio grupal. Después de un año de duro trabajo y duras pruebas, se creó un pequeño grupo con dos vertientes de trabajo.

El primer grupo creado ha sido el constructor. La arquitecta Paula facilitó los trabajos de creación de la Escuela y sus edificios. Coordinó y proyectó, junto con la supervisión de los miembros del patronato de la fundación, al resto del grupo compuesto por Franco, Eloy, Daniel, Martín y Víctor. Seis profesionales de la arquitectura han dado forma a un primer proyecto que ha servido de base para presentar hoy mismo al concello de Samos el Proyecto Básico de arquitectura. Si el ayuntamiento está de acuerdo con la propuesta, empezaremos a trabajar en el Proyecto de Ejecución con la esperanza de poder empezar las obras a continuación.

Por otro lado, se creó un segundo grupo que durante los próximos años cocreará toda la pedagogía de esta compleja propuesta. Sus coordinadores y facilitadores son Mayte y Javier, doctores en Estudios Culturales y en Antropología respectivamente, que disponen de algo de trayectoria en los asuntos que les compete. Su labor, más allá de supervisar la construcción material de la Escuela, tendrá que ver con los aspectos pedagógicos, filosóficos y espirituales de la misma.

La idea de crear una escuela diferente, basada en la experiencia interior y en la revelación de la consciencia en su más amplia manifestación desde una simplicidad pedagógica y una propuesta sencilla pero contundente, será el reto de los próximos años. Su trabajo será de magnetizar esta idea para que se manifieste y se plasme en la realidad. Por lo tanto, será un trabajo triple: un trabajo silencioso, de meditación creativa y magnetizadora para provocar las fuerzas que deberán empujar el proyecto. Será un trabajo de estudio concienzudo para crear la pedagogía necesaria y un trabajo de servicio desde el cual buscar los recursos necesarios, humanos y materiales, para que toda la idea se plasme en su conjunto.

Por eso queríamos compartir estas noticias con agradecimiento y gozo en el alma. De alguna manera, todo el esfuerzo de este año ha culminado con unos resultados que servirán de base para seguir construyendo el sueño grupal desde la aplicada ciencia del servicio. En este primer ciclo de siete años podemos decir que la casa de acogida está prácticamente terminada y en este segundo ciclo que empieza a continuación, profundizaremos y construiremos la futura Escuela en su parte material e intangible. Lo haremos despacio, sin prisa, porque queremos crear una propuesta firme, que resista los envites de los tiempos y que soporte una educación renovada, original y adaptada a esta nueva era que se presenta. Un tiempo nuevo requiere de unas ideas nuevas, una visión precisa y una guía para afrontar los retos del futuro.

Terminado y consolidado el proyecto de Escuela, empezaremos a trabajar durante el siguiente septenio en la consolidación de una comunidad integral, capaz de asumir los retos de la convivencia y los retos de las rectas relaciones humanas desde el trabajo grupal. La comunidad aspirará a ser un hogar donde cesen todos los intentos de escapar, un lugar donde el corazón esté alineado con la mente y juntos se pongan a trabajar en hacer de un mundo bueno, un mundo mejor.

Nos equivocaremos, tropezaremos, pero dejaremos de huir y asumiremos nuestro compromiso y responsabilidad en hacer las cosas lo mejor que podamos. Ese es nuestro reto. Este es nuestro sueño colectivo. A eso hemos sido invitados. Un año después, estamos de celebración. Ahora, a por los siguientes retos.

Despertando en la naturaleza

Todo sendero de la vida profunda, todo sendero trascendental, está regido por la ley del servicio, una ley donde los seres humanos ascienden del estado de consciencia homo-animal al de la consciencia espiritual. La naturaleza es nuestro mayor referente espiritual porque nos conecta directamente con la vida. La vida es como un sol radiante que da luz y calor sin esperar nada a cambio. La vida, el sol, la propia existencia misteriosa en la que nos envolvemos es un gran ejemplo de generosidad. Nosotros queremos envolvernos en esa generosidad y expandirla, ofreciendo a otros este hermoso espacio construido por todos para que puedan igualmente llenarse de la gracia del don, de la gracia del regalo, de la gracia sublime del compartir. Es por ello que este próximo fin de semana queremos invitarte a que compartas con nosotros esta primera experiencia intencional atendida bajo la economía del don. Este primer retiro en O Couso, facilitado por nuestras queridas Laura (cofundadora del proyecto), Erica y Manu pretende envolvernos en lo trascendente desde lo sencillo, lo humilde y la grandeza de la propia Naturaleza. Estáis todos invitados a penetrar en el sendero de la vida profunda. ¡Os esperamos!

 

LA SIEMBRA DEL LAUREL

Laurel sembrado en una de las cabañas de la futura comunidad del Espíritu Libre

«Dentro de 700 años, el laurel reverdecerá», Guillaume Bélibaste

Hace siete años plantamos un pequeño laurel junto a la casa de Acogida, nuestro pequeño y humilde hospital de peregrinos. Hace unas semanas plantamos uno junto a la cabaña, en la futura y pequeña comunidad Simorg. En los próximos días, cerca de la fecha del solsticio y de la celebración de San Juan, plantaremos otro laurel en los terrenos de la futura Escuela, una escuela nacida del espíritu libre, de la mano de la fraternidad del Espíritu Libre. Es un acto simbólico que tiene que ver con la memoria colectiva de las herejías que durante todas las épocas han ido apareciendo y desapareciendo.

Una de estas herejías fue la cátara. En el año 1321, el último cátaro, el último perfecto, el último bon home, fue quemado en la hoguera por la Inquisición. Guillaume de Belibaste, ardiendo en el fuego, gritó: “En 700 años el Laurel reverdecerá y los cátaros volveremos a la tierra”. Para los cátaros, el laurel era el símbolo sagrado del amor más puro. Cuando los inquisidores aplicaban la sentencia de muerte, los mártires decían antes de morir: “El laurel se ha marchitado. El puro amor se apaga…”

Este año de 2021 se cumplen 700 años de la profecía y este año, muchos seres están llamados al despertar, al recordar, al reconocer, a volver a empezar. El catarismo fue un movimiento considerado herético en la Edad Media. Sus ideas sobre el bien y el mal, las creencias en la reminiscencia o la reencarnación y el hecho de que las mujeres pudieran acceder al sacerdocio desencadenó su exterminio. La profecía de Bélibaste aseguraba que tras siete siglos los cátaros volverían. ¿Ha llegado el momento?

La herejía siempre ha retornado con uno u otro nombre. El hereje es el que elige, el que desde su corazón accede a la escuela o al conocimiento de su elección. Normalmente está en desacuerdo con las costumbres, creencias y tendencias establecidas. La herejía de todos los tiempos siempre fue avanzada en pensamiento y libertad, por eso ese gran esfuerzo por ser aniquilados, quemados, eliminados. Ahora estamos viviendo un tiempo donde pensar diferente, ser diferente, se está convirtiendo en una nueva herejía.

Por ello, os invitamos, hoy día del solsticio, a todos aquellos que os consideréis incomparables, herejes por pensar de forma diferente, setecientos años después, bajo el aplomo de la hoguera de San Juan y del Solsticio, a sembrar un laurel allí donde estéis, como símbolo de que el amor puro reverdecerá. Os invitamos a que en todos vuestros corazones renazca esa llama de luz y amor, para que el poder de la buena voluntad al bien restablezcan el plan en la Tierra. Sembrad, simbólicamente, un laurel para recordaros la necesaria urgencia de actuar, de hacer el bien y de proclamar una y otra vez la necesidad de amor puro. Que así sea por siempre, y que el laurel reverdezca una y otra vez en los corazones humanos. Llenemos el mundo de laureles, hagamos que el Grial vuelva a expandir su poder de paz e inclusión universal.

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Construyendo con el Arte Real

 
Están siendo unos días intensos de mucho trabajo con los arquitectos soñando la futura Escuela. Franco Anesi es el arquitecto italiano que se está encargando de la parte simbólica, la geometría sagrada, los arquetipos y el significado profundo del edificio trino. Paula es experta en bioconstrucción y aportará la parte humanista y ecológica al proyecto. Y todo ello coordinado con la inestimable ayuda de Mayte y Javier, andamos cocreando un futuro espacio de inspiración para el nuevo mundo, un modelo pedagógico que pretende sacudir las consciencias y agitarlas suavemente desde lo más profundo.
En la foto que se acompaña se pueden ver algunos progresos en los planos de la futura Escuela. Está siendo muy emocionante el trabajo con la arquitecta que ha venido expresamente a estar con nosotros hasta que terminemos todo el trabajo creativo. Seguimos avanzando en la idea de la futura Escuela de Dones y Talentos, Escuela de Meditación, Estudio y Servicio… Escuela de Misterios… esperando que pronto se materialice… 
Nunca sabemos a ciencia cierta el precio o el valor de un sueño. Los sueños están ahí, como nubes que flotan en un cielo infinito. Algunas pueden ser atrapadas, otras se diluyen a medida que transcurre el día de nuestras vidas. Pero hay sueños que son diferentes, que no nos pertenecen, que forman parte de un arquetipo diseñado e inspirado para hacer progresar la humanidad. Son sueños colectivos, grupales, diríamos que pertenecen a otra dimensión y que solo pueden ser asumidos como propios cuando de alguna manera entendemos su lenguaje.
Estos días de intenso trabajo nos preguntábamos qué es aquello que hace que tanto trabajo, esfuerzo y sacrificio tenga el poder de movilizar nuestras vidas. No es algo propio, algo que venga de nuestro interior. Es algo que nace de nuestro inconsciente colectivo, es algo que viene de algún lugar más allá de nuestra mente. Son esas enseñanzas secretas de todos los tiempos, son todas aquellas sabidurías acumuladas generación tras generación. Son aquellos arquetipos que se transmitieron entre sabios, entre ilustres personas que deambularon por lugares e infinitos paisajes. Nos gustaría poder explorar todos aquellos sueños que de alguna manera llegaron a nosotros. Nos gustaría poder abrazar todo aquello que alguna vez fue dibujado en los albores de los tiempos.
Estos días han sido totalmente intensos. Hemos podido albergar dentro de nuestros corazones el sueño colectivo. Aquello que nos mueve y nos conmueve hacia el sueño grupal. La arquitecta, emocionada por la idea de colaborar en la construcción de un lugar tan especial, se encerraba en la pequeña caravana para trabajar profundamente. Y desde allí tejía esos sueños. Nosotros la acompañamos durante todo el proceso creador. Le vamos indicando las notas clave, los pensamientos simientes que nacen intuitivamente en nuestras meditaciones. Todo aquello que pertenece al mundo del símbolo y el arquetipo se va manifestando poco a poco en la construcción de un edificio que pertenece al arte de la construcción material. Esto tiene sus propias formas y sus propios contenidos, pero hay un arte mayor, que tiene que ver con el espíritu de todas las cosas y que a veces es llamado el Arte Real.
Es el arte de los arquitectos y constructores que van más allá de las visiones materiales y que pueden absorber dentro de sí todo aquello que tiene que ver con lo sagrado, lo oculto, lo intangible. El Arte Real está compuesto por un lenguaje desconocido. Algunos lo llaman el lenguaje verde. El lenguaje de los pájaros o incluso el lenguaje simbólico que los maestros conocían desde tiempos inmemoriales. Ese lenguaje no puede ser descifrado por cualquiera. Hay unos códigos ocultos, hay unas formas, unas líneas, unas curvas que deben ser conocidas para poder crear un edificio que nos hable.
Simbólicamente, desde lo más profundo del ser, ese lenguaje que los constructores de espacios sagrados conocen, debe ser y debe continuar oculto. Y manifestado al mismo tiempo para todos aquellos que puedan descifrar sus claves. Hay algo de mágico en todo ello. Podemos recoger los números sagrados, las notas musicales e incluso la luz y los colores. Y podemos con ello comunicar un conocimiento profundo e insondable que traspasa toda barrera tangible.
El Arte Real es conocido por aquellos que pueden albergar dentro de sí una forma distinta de conocer y expresar la vida, de profundizar en la existencia envolvente. El lenguaje simbólico ha sido transmitido para que podamos interrogarnos generación a generación, sobre todo aquello que pertenece al mundo arquetípico, al mundo de los sueños, el mundo de las imágenes, el mundo de los preceptos. En definitiva, el mundo del verbo que se hace carne. Un mundo que nos capacita para entender la existencia humana y que nos obliga a interrogarnos sobre la misma.
El arte real nos permite construir un doble edificio. Un edificio material y un edificio simbólico, espiritual. Un edificio de cuerpo y con alma. Un lugar donde mucha gente podrá retirarse, no solo para disfrutar de un tiempo de descanso, sino también para conectar con el mundo de los sueños, con el mundo abstracto, con el mundo que se manifestará en el futuro, el mundo de las almas vivas, el mundo arquetípico.
El poder del verbo y de la palabra, el poder del logos, del nous, será el poder del espíritu que se manifestará en cada una de esas piedras. Por ello, todo eso que estamos haciendo ahora con este doble sentido material y espiritual, debe albergar dentro de sí un código que despierte en el ser humano que se aproxime a este lugar un alto grado de percepción, de compromiso y de cambio. No estamos haciendo un edificio de piedra, sino de roca viva que permita la transmutación interior de todo el que lo abrace.

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Séptimo aniversario

Primeros días en O Couso

 

Hoy hace siete años tres locos ilusionados iniciaban un proyecto visionario. Los vecinos y vecinas dudaban, flipaban y todavía no entienden. Los que hemos tenido la suerte de descubriros y de compartir parte de estos años hemos sido tocados. La magia de o Couso toca, a algún nivel, en alguna dimensión… ¡pero no tengo duda de que toca y transforma! He visto más de un “milagro” inexplicable en este espacio físico y virtual que habéis ido creando y tejiendo. Nos unen lazos no visibles a los que hemos sido tocados por esta magia. Hay dificultades … y muchas, momentos de tristeza, dolor rollos, desencuentros …. nadie dijo que el trayecto sería fácil. ¡Y con todo ello, el proyecto sigue siendo mágico … y enamora a algunos de los que nos acercamos!  ¡¡¡¡Disfrutad mucho!!!! Un súper abrazo… M.

Hoy recibíamos estas bonitas letras de una amiga del alma que llegó hace siete años a este lugar casi de paso, y ya se quedó para siempre en nuestros corazones. Su hermoso testimonio forma parte de esa argamasa que ha hecho crecer este sitio, de ese lazo místico que se ha ido tejiendo entre unos y otros, de esa magia constante, sanadora, imprescindible. Hemos crecido gracias a la levadura de todas esas personas que han hecho de este espacio un milagroso lugar. Casi no tenemos palabras para poder expresar con efectiva claridad todo aquello que ahora nos bulle. Tampoco tenemos palabras para todos aquellos que se fueron y nunca más volvieron. Esos son especialmente los que más llevamos dentro, por la tristeza, por el ardor de no haber sabido cuidar de todos ellos, por no haber sabido atender con mayor amor a todos aquellos que vinieron para enseñarnos grandes lecciones y se fueron para siempre.

Después de haber conocido esta experiencia, la vida nos ha transformado, nos ha dado una visión diferente, y nos ha permitido crear lazos infinitos con cientos de personas que van y vienen, pero que siempre están aquí, dentro de nosotros. Estamos hablando de una comunidad no residente, de una comunidad viva que se expresa en este lugar y que está presente en todas nuestras meditaciones, en cada una de las piedras levantadas entre todos. Una comunidad de ética viviente que ha crecido y se ha expandido, y que en estos meses, empezará a recoger algunos de sus frutos.

Para celebrar tan hermoso aniversario, esta mañana nos levantábamos temprano para empezar una larga meditación de tres horas en la pequeña ermita. A las seis de la mañana ya estábamos allí practicando el noble arte del silencio. Así estuvimos todo el día, a sabiendas de la importancia del cierre de este primer ciclo y la apertura del siguiente, la necesidad de honrar a todos aquellos que han  pasado  por aquí, todo el dolor, pero también toda la alegría derramada entre todos. Tres proyectos y siete años para cada uno de ellos. Terminamos la parte tosca y material, la reconstrucción de la casa de acogida, ahora ya con su fuego dentro y su calor conservado. Siete años muy duros, viviendo primero en caravanas y luego en pequeñas cabañas de madera sin ningún tipo de lujos o comodidades. Toda una prueba iniciática que nos ha dotado de cierta calma interior, de cierto anhelo para seguir adelante.

Y ahora el nuevo reto, siete años por delante para cocrear la parte vital del proyecto, la parte anímica, la parte etérica. Centraremos nuestras fuerzas en la creación del Jardín, la puesta en marcha de la Huerta y la construcción de la Escuela. Como símbolo de este cambio de edad, hoy hemos sembrado todo tipo de flores, árboles y productos de la huerta. Y mañana, acompañados de un reducido grupo de amigos, ritualizaremos este tránsito y celebraremos que el proyecto, siete años más tarde, sigue vivo y con mucha fuerza.

¿Qué ocurrirá a partir de ahora? Estamos trabajando con un grupo de arquitectos en la cocreación de la Escuela. Tendremos que buscar recursos para poder materializarla. Ese lugar ya reside en el plano etérico de esta finca, solo falta que lo milagroso permita que se manifieste. No dudes, si así lo sientes desde lo más profundo del corazón, en echarnos una mano para este segundo reto. Cada piedra conseguida es una prueba irrefutable de que estamos construyendo un nuevo mundo, un mundo milagroso.

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Anulación del encuentro Utópico y próximas actividades

 

Estimados amigos, 

Un año más, por motivos por todos conocidos, hemos decidido anular el encuentro utópico que teníamos programado para este año. Para nosotros es muy importante que este primer encuentro se realice en condiciones óptimas, y viendo que estando en marzo, la situación mundial no mejora y las dificultades de desplazamiento y movilidad siguen siendo inciertas a estas fechas, hemos decidido aplazar de nuevo este encuentro a una fecha indeterminada.

Desde la fundación seguiremos realizando los proyectos programados, como son la construcción de la futura Escuela de Dones y Talentos, de Meditación, Estudio y Servicio, en la cual están ya trabajando un grupo de arquitectos y un grupo de voluntarios, el grupo simiente escuela. También estamos trabajando en la rehabilitación de la casa de acogida, que ya está, en sus partes más fundamentales, totalmente operativa. 

Sentimos mucho este nuevo aplazamiento, deseosos de poder reanudar la actividad normal, pero también de poder hacerlo con seguridad y plena libertad. De cara a este año, teníamos acordado abrir la actividad normal a partir del 21 de marzo, pero dadas las circunstancias, seguiremos aún cerrados, aceptando visitas, solo previa autorización, y siempre dependiendo de la legalidad vigente o las circunstancias existentes. En resumen, estas serán las actividades que realizaremos y las plazas disponibles: 

MODALIDADES DE INTEGRACIÓN EN EL PROYECTO

COMUNIDAD SIMORG:

RESIDENTES TIEMPO COMPLETO: 20 HORAS SEMANALES

RESIDENTES MEDIO TIEMPO: 10 HORAS SEMANALES + DONATIVO

RESIDENTES SIN TIEMPO (PREVIA APROBACIÓN): 5 HORAS SEMANALES + DONATIVO

Servicios a la Comunidad, a la Escuela o a la Casa de Acogida.

Plazas ocupadas: 4

Plazas disponibles: 8

 

ESTUDIANTES

20 HORAS SEMANALES + DONATIVO

20 horas semanales en alguna experiencia o servicio a la Escuela.

Plazas disponibles: 7

 

VOLUNTARIADO

20 HORAS SEMANALES

Servicios a la Comunidad, a la Escuela o en la Casa de Acogida.

Plazas disponibles: 4

 

AMIGOS DE O COUSO

20 HORAS SEMANALES Y/O DONATIVO

Servicios a la Comunidad, a la Escuela o en la Casa de Acogida.

Plazas disponibles: 7

 

HUÉSPEDES

HUÉSPEDES: DONATIVO

Plazas disponibles: 2

Si deseas integrarte en alguna modalidad, por favor escribe una carta de motivación a acogida@dharana.org

 

Un abrazo sentido y gracias de corazón por vuestra comprensión. 

ESPERANZA

“Vosotros ofrecéis un nido para los que están sin fuerza, sin amor, sin pensamientos positivos. Conseguimos recuperarnos y así después es posible volar otra vez con fuerza y el poder de un amor que no es de este mundo. Gracias”.

Esta es la nota que Anna nos dejó hace unos años. Cuando llegó abatida y sin fuerzas a nuestro hogar parecía derrotada por la vida. Como Anna, muchos encontraron en este lugar una oportunidad para volver a empezar. “Gracias a estos días de sanación he comprendido la importancia de la fe y la esperanza”, nos decía. Su testimonio fue suficiente para sentirnos útiles y satisfechos y para obrar el bien con mayor compromiso y responsabilidad. Para ver la delicada línea roja que separa el salir victoriosos de una tragedia o el enfrascarse en la ruina de una vida entera. No todo son éxitos aquí. Algunos se marcharon con el corazón roto. La convivencia siempre es compleja, las condiciones en las que nos encontramos son adversas, el mundo gira siempre rápido y los conflictos no cesan. Es complejo ahondar en la inofensividad sin errar en ella, pero somos persistentes, tenemos coraje y nada nos detiene a pesar de las dificultades que durante estos siete años hemos enfrentado.

Seguramente ahora en la calle hay muchas personas que no tuvieron la suerte de toparse con la madre fortuna que en un momento de crisis extrema abrazó a Anna. Que en vez de una mano tendida están encontrando el desprecio o la desconsideración de una sociedad que no puede hacerse cargo de situaciones límite y extremas. Y posiblemente la mala fortuna obre en muchos seres la desesperación y la desesperanza. En este momento de crisis, nos preguntamos cuál es nuestro verdadero rol, nuestro verdadero propósito, más allá de ofrecer un lugar de sanación y un punto de inspiración donde la generosidad sea el motor que nos impulse.

La profunda y radical transformación que la bondad y el bien pueden obrar en la vida nos acerca cada vez más a la tarea que nos ha sido encomendada como seres, como humanos, como almas errantes de este cosmos infinito. No podemos renunciar a la ayuda mutua, no podemos renunciar al don de colaborar con el bien, a instancias de que esa, y no otra, es nuestra mayor honra. Hacer el bien, motivar la bondad, profundizar en la compasión y en el amor desinteresado no es más que la puerta a nuestra verdadera función humana. Es complejo, es difícil. Incluso en lugares como este, cada vez más abundantes, donde se pone el énfasis en la transformación y el cambio, resulta extremadamente complejo.

Anna ya no está con nosotros, pero quedó para siempre en nuestros corazones. Nos alegró enormemente ser partícipes de esta hermosa transformación y de muchas otras que durante estos años han ocurrido en estas bellas montañas. La echamos de menos, es cierto, como a mucha otra gente que ahora es imposible ver por la pandemia, pero nos alegra que su destino se resolviera con fe y esperanza y nos alegra pensar que este duro invierno pasará y algún día volveremos todos a abrazarnos. La luz que arroja esa fuerza interior es capaz de hacernos volar lejos, muy lejos, y ser partícipes, con ello, de la cadena de unión y transformación humana.

No dudéis en ayudar al desamparado tanto como vuestras fuerzas os lo permitan. Los astros se alinean cada día para que podamos entender esa profunda enseñanza de empoderar al otro con la gracia y el don de la generosidad, a sabiendas de que el espíritu que nos anima es Uno con diferentes rostros. No dudéis en alejar de vosotros el miedo. La esperanza siempre es más fuerte y poderosa. No dudéis en dar la mano al otro, en ayudar al otro, en vencer y ser victoriosos con ello en el reino del amor.

Nosotros seguimos humildemente trabajando en silencio. La casa de acogida sigue mejorando día tras día, a pesar de la complejidad que entraña conservar una casa del siglo XVI. Una de las novedades de este invierno es que por fin tenemos calefacción en algunas habitaciones y por fin hemos podido ampliar el sistema fotovoltaico para no quedarnos sin luz a media tarde. Un pequeño grupo de amigos y voluntarios apoyan el lugar con las labores de mantenimiento, a la espera de que pronto llegue la primavera y podamos abrir el proyecto. Si las cosas van bien, esto ocurrirá el 21 de marzo, coincidiendo con nuestro séptimo aniversario y con el inicio del proyecto de la construcción material y pedagógica de la Escuela Dharana, una Escuela de Dones y Talentos, de Meditación, Estudio, Servicio y una Escuela de Misterios para poder interrogarnos sobre aquello que es más grande que todo lo que podamos abrazar o comprender.

El Grupo Simiente Escuela sigue avanzando. Ya se ha formado un grupo de coordinación y otro de construcción, a la espera de que el resto avance. Financieramente este será un año difícil, parecido al anterior, pero esperamos poder al menos mantener la llama vida, cargada de fe y esperanza, y consagrando nuestro modelo de economía del don, inclusive en tiempos difíciles. Todo un reto, toda una inspiración.

Si las cosas van bien, este año intentaremos solicitar los permisos de obras para la Escuela gracias al maravilloso trabajo que los arquitectos están realizando.  Si conseguimos esos permisos, la idea es que antes de que finalice este año, podamos haber realizado el vaciado de la planta sótano de la Escuela, y empezar así el año que viene con las obras. Este es el propósito y este es el plan.  Si todo va bien, pronto tendremos 24 habitaciones privadas para potenciar los programas pedagógicos de la Escuela, y cocrear así la alquimia necesaria para este nuevo tiempo. Un mundo nuevo está naciendo, y queremos ser partícipes del mismo para que, como Anna, mucha más gente vuele otra vez con fuerzas, junto al poder de un amor que no es de este mundo, un amor indestructible y compartido.

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Feliz año nuevo, feliz vida nueva

Estimad@s amig@s del proyecto O Couso,

Esperamos que hayáis tenido una hermosa entrada de año, con deseos de que todos los sueños impulsados desde al alma se hagan realidad en esta próxima manifestación. Este año será diferente. Será un año de esperanza, de retorno a la normalidad, de impulso de la nueva era que se está manifestando, no solo a niveles materiales, sino también a niveles espirituales. Un año de silencio y renovación. Ha nacido en nosotros una visión diferente de las cosas, y debemos acogernos a la invitación que se nos presenta para ahondar aún más en aquello que es imprescindible. Todas las crisis, y esta ha sido muy importante para todos, crean momentos de tensión, y toda tensión provoca inevitablemente el crecimiento interior, la búsqueda espiritual, la visión profunda de las cosas.

Aquí en esta isla utópica acabamos de cerrar la Semana de Experiencia del primer Grupo Simiente que está naciendo para impulsar la futura Escuela. Estamos muy emocionados por este nuevo volver a empezar, este renacer tras siete largos años de entrega y servicio, de reconstrucción de un ideal que nuestra sociedad había dado por terminado: el apoyo mutuo y la cooperación, el servicio desinteresado al otro, el amor y la fraternidad universal unidos a una nueva perspectiva de vida simple y plena, de tolerancia y emancipación. Deseamos seguir profundizando en la abundancia espiritual y material, siempre en armonía con la naturaleza, con el entorno, con la vida en su más amplia manifestación. Creemos firmemente que ese propósito lo hemos cumplido de forma humilde y desapegada, y de que, a partir de ahora, se abre un nuevo y vasto campo de experiencia espiritual.

Junto al nuevo grupo simiente hemos vivido una semana inolvidable, llena de experiencias enriquecedoras, de amor, complicidad y estrecha comunión en un contexto de frío y nieve pero de mucho calor y luz interior. En estos días, la unión hizo la fuerza y pudimos multiplicar la potencia eléctrica de O Couso así como dotar en los próximos días algunas estancias de calefacción de leña y pellets. Los que vengáis a partir del 21 de marzo, si es que para esa fecha podemos por fin abrir nuestras puertas, podréis disfrutar de estas mejoras.

Tenemos muchas buenas noticias que compartir como balance del año que nos deja. Es cierto que ha sido un año muy duro, pero también necesario para el poderoso discernimiento. El grupo de miembros residentes se vio mermado hasta la mínima expresión debido al parón de la pandemia. Pero al mismo tiempo, eso nos ha dado una visión más amplia del proyecto, y hemos descubierto que son muchos los miembros no residentes que apoyan y llevan en su corazón este mágico lugar. Este año vamos a buscar la fórmula para poder avivar la llama de todos aquellos que estáis lejos pero que de alguna manera os sentís parte de este lugar. Potenciar el lazo místico que nos une será un propósito para este año con la creación de la “Comunidad No Residente”.

A nivel material, este año ha traído muchas mejoras. Por fin pudimos terminar la mayoría de los suelos de O Couso, terminas lo tejados y aislar la casa para que no entrara el agua. Terminamos también el salón, la cocina nueva, el gran patio, los sótanos y prácticamente las habitaciones que quedaban por acabar. También hemos duplicado la potencia eléctrica y esta próxima semana terminaremos de instalar la soñada cocina de leña y un primer intento de calefactar las habitaciones con una gran estufa de pellets. Todas estas mejoras harán que la nueva acogida sea más agradable y estamos infinitamente agradecidos a los amigos que lo han hecho posible para que todos podamos disfrutar de los avances.

A nivel interior estamos trabajando en la organización del Grupo Simiente para cocrear la Escuela (si estás interesado en participar aún queda alguna plaza). También hemos creado una triada de tres personas, dos arquitectos y un coordinador que se encargarán de toda la logística arquitectónica de la Escuela. Estamos creando una nueva página web para incluir en ella todos los proyectos de la fundación, entre ellos la red de apoyo mutuo, especialmente en estos tiempos difíciles. Y estamos mejorando los cuadernos de experiencia para que, además de inolvidables, sirvan de modelo a otros proyectos que deseen exportarlas. Este año se renovará el patronato de la fundación, y ampliaremos el número de patronos de tres a siete (si estás interesado en participar en el patronato por favor pide información). El objetivo principal para este año será terminar los planos de la Escuela, solicitar los permisos de obras y empezar con la construcción de la parte del sótano de la misma. Nos aguarda, si todo va bien, el primer encuentro utópico y la reapertura de la casa de acogida en la próxima primavera. Un año lleno de retos y emoción para continuar cumpliendo con nuestra parte en esta Gran Obra silenciosa y profunda.

Con el deseo de que tengáis todos un feliz año lleno de dones espirituales, recibid un fraternal abrazo. Gracias de corazón por hacerlo posible. Gracias de corazón por estar ahí.

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Feliz solsticio

En unas horas llega de nuevo el sol invictus, símbolo culminante que nos dice que la luz siempre vence a las tinieblas. Este ha sido para todos un año difícil, muy difícil. Ahora nos llega el símbolo, el arquetipo que nos ha de indicar el camino a seguir, la siempre sempiterna lucha entre el dolor y el sufrimiento mundial y la necesidad de vencerlo desde la fraternidad y el amor. Aún tenemos la oportunidad de entender que podemos seguir luchando, que, de alguna manera, hemos nacido para ser guerreros de la luz, del bien, de la justicia.

Con este solsticio dejamos atrás una difícil prueba. Bajo este nuevo cielo estrellado, pronto el año 2020 llegará a su fin, sintiendo interiormente que algo ha cambiado en nuestras vidas, en nuestra generación, en nuestra época. A partir de este solsticio de invierno, Júpiter y Saturno se unen en el signo de Acuario, indicándonos con ello el inicio de una nueva era. Algunos hablan de la Era de Acuario, de la Era del Saber, de la Era de Síntesis. Más allá de nuestra intuición, no sabemos mucho acerca de lo que todo esto representa, pero sí se nos avisa de que los próximos dos mil años tienen que vencer la inercia de la guerra astral, de las luchas emocionales, y llevarnos hacia un correcto uso de nuestra mente gobernada por nuestra alma. Este año debe marcar el inicio de una tendencia de paz, de amor y fraternidad entre todos los pueblos. Debe abastecernos de mayores riquezas y bienestar material. Debemos aprender a creer en la posibilidad de que la energía sigue al pensamiento, y que, cambiando nuestra frecuencia, nuestra forma de ver el mundo, nuestra visión, ese pensamiento puede volverse benigno, mágico, profundamente hermoso.

Es tiempo de actuar. Durante decenas de años nos hemos pasado la vida hablando sobre como cambiar el mundo, sobre como ser más espirituales y conscientes. Pero en el fondo eran tan solo tímidos deseos que no podían verse expresados por ese continuo conflicto que arrastramos desde hace miles de años. Un conflicto que nos aleja siempre del alto ideal, y que sucumbe ante la inercia de la incomprensión y la intolerancia.

En estos años nos han advertido muchas veces sobre esto. Hemos errado a la hora de poner en práctica la excelencia, a sabiendas de la dificultad que entraña cada paso realizado. El mérito, de haberlo, está en que al menos lo hemos intentado, hemos aprendido y hemos actuado. No quisimos quedarnos en la idea, sino que intentamos plasmarla. Hemos fracasado una y otra vez, pero la constancia permanece, el deseo nos empuja y la ilusión por volver a empezar una y otra vez, mejorando en todo, envuelve nuestras auras.

Ha sido un año difícil, pero aquí continuamos, trabajando en silencio en el plan maestro para los próximos siete años, preparando la nueva aurora con infinita gratitud, afinando los instrumentos para volver a acoger a todo aquel que esté dispuesto a derrumbar el viejo paradigma y reiniciar su vida bajo un nuevo prisma en este refugio y campo de entrenamiento. La voz del alma nos llama y es más poderosa que los pequeños deseos de nuestras anónimas personalidades. El alma nos empuja, como un sol invictus, a renacer de nuevo, a morir a lo viejo y volver con mayor fuerza, con mayor ánimo, con renovado entusiasmo.

Seguimos empeñados en crear y construir un refugio propicio para la concentración y la percepción, un lugar de meditación donde vislumbrar el nuevo mundo desde una visión diferente. Como decía el Buda, “una persona sabia, considerando su propio bienestar, debe construir moradas agradables en las que aquellos que han escuchado mucho sobre el correcto vivir puedan quedarse y practicarlo”. Ese es nuestro más profundo deseo, no porque seamos especialmente sabios, sino porque somos conscientes de la actual necesidad mundial.

En la próxima fiesta equinoccial, abriremos de nuevo las puertas con el deseo de seguir compartiendo la idea de que un mundo nuevo y mejor es posible. Mientras ese día llega, os deseamos a todos un feliz solsticio de invierno y una feliz nueva era.

Pd. Oportunidades de Meditación, Estudio y Servicio se abrirán próximamente para seguir cumpliendo con nuestra parte.

Una vez terminada la casa de acogida, todos los recursos que podamos conseguir irán destinados a la construcción de la futura Escuela. La única fuente de financiación de la fundación Dharana son las donaciones de amigos y personas que han disfrutado del proyecto. Gracias por seguir apoyándonos.

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Primeras nieves

Este ha sido un otoño inusualmente cálido, además de extraño por la pandemia que todo el mundo está soportando. En estos días hemos podido disfrutar de nuestras primeras nevadas. El silencio y la quietud son el regalo de este maravilloso paisaje que se muestra ante nuestras atónitas miradas. Frío, nieve, quietud, silencio. Este invierno se presenta así. Tranquilo, silencioso. Eso no significa falta de actividad, sino una actividad latente, sigilosa. A pesar de que por las circunstancias somos muy poquitos, seguimos trabajando silenciosamente en varios frentes. Os vamos detallando las novedades:

CASA DE ACOGIDA: La casa sigue cerrada hasta el día 21 de marzo del próximo año, tiempo en el que creemos y confiamos que volveremos a cierta normalidad. A pesar de ello, seguimos con las pequeñas obras, esta vez realizadas por nosotros. Al ser una casa tan grande (713 metros cuadrados), resulta muy difícil habilitar todos los espacios. Al menos nos queda la satisfacción de que en este último año los avances han sido muchos. Suelos, tejados, paredes. Lo que era una ruina ha dejado de serlo, y ahora andamos decorándola y poniéndola bonita, mientras terminamos algunas habitaciones que aún requieren atención. Como toda la actividad económica se ha paralizado, estamos haciendo trabajos con los materiales que quedaron de la gran obra de hace un año. Hemos podido hacer una pequeña acera junto a la ermita, hicimos también la entrada a la finca, en la que ahora seguimos trabajando, limpiamos toda la finca de leña e hicimos grandes montones para el próximo invierno mientras preparamos con nuestro nuevo y pequeño tractor toda la huerta. Hemos trasladado las placas solares a un lugar más soleado y las hemos puesto, gracias a las donaciones del grupo de Teaming, en una plataforma adecuada. Ya solo nos quedan adquirir cuatro placas más para completar la pequeña instalación, el generador auxiliar, el aerogenerador y unas nuevas baterías de litio que sustituyan a las malogradas actuales (en estos días de nieve intensa no tenemos electricidad). Con la crisis, tuvimos que dejar paralizados otros proyectos que habíamos empezado, como la culminación de la biblioteca y el suelo de una de las habitaciones. Seguiremos con ello en cuanto nos lleguen más recursos.

ESCUELA: Por otro lado, estamos trabajando, desde el plano más intangible, en la construcción de la futura Escuela. Nos preguntamos a veces, si en los tiempos que corren, merece la pena poner esfuerzos en la construcción de un peculiar edificio que deberá albergar la Escuela y unas habitaciones privadas. La respuesta es clara y contundente. En estos tiempos de virtualidad, lo que más necesitamos son lugares de encuentros reales, donde todos podamos experimentar el calor y el contacto humano, el aprendizaje de uno con otros en un medio natural y en un lugar privilegiado. Pero lo más importante es que esos lugares sean construidos entre todos, cocreados entre un grupo de personas comprometidas para que así se deduzca entre todos las claves de este nuevo tiempo.
Seguimos trabajando para ello en la creación del Grupo Semilla Escuela. De todos los aspirantes al mismo, al menos nueve personas están trabajando en los cuestionarios de entrada con deseos de pasar a la siguiente fase de convivencia en el proyecto. Aún quedan algunas plazas vacantes, por si estáis interesados en acompañarnos en este proceso cocreador.
Estas semanas hemos limpiado y adecuado el espacio físico donde irá la escuela, y ya tenemos presupuesto para vaciar la planta sótano, a la espera de que podamos generar recursos. También se ha creado un pequeño grupo de arquitectos formado por tres personas que están trabajando en los planos de los mismos. Al mismo tiempo, estamos mejorando todos los programas de voluntariado y de experiencias para adaptarlos cada vez mejor a la intención final del proyecto, terminando de construir la pequeña cabaña para los 21 días de experiencia. Esperamos con ello que las próximas experiencias sean mejores e inolvidables.

COMUNIDAD: Los primeros siete años de convivencia han sido mucho de ensayo y error. Nos hemos dado cuenta de lo compleja que es la convivencia en un lugar tan peculiar y exigente como este. La falta de lugares de privacidad, la falta de medios básicos de todo tipo, las exigencias de la economía del don, la no propiedad privada, una dieta vegana y la prohibición expresa de todo tipo de estimulantes no han sido el caldo adecuado para crear un ambiente seguro. Estamos intentando mejorar todos esos aspectos para dar soluciones prácticas a todos los retos que se nos han presentado en este tiempo. Aunque aún quedan siete años por delante para empezar a cocrear el proyecto de Comunidad, estamos trabajando en la mejora de la misma a todos los niveles, haciendo hincapié en la seguridad de los miembros y en su libertad personal.
Estos días hemos terminado la construcción de las columnas y bases de la cuarta cabaña. En próximas semanas empezaremos a poner el primer suelo con maderas recicladas que tenemos guardadas de la obra del tejado. Las primeras tres cabañas piloto aguantan fuertemente las nevadas, y están sufriendo mejoras paulatinamente. Una de ellas ya dispone de cocina completa y baño con ducha totalmente operativa. Falta perfeccionar nuestra instalación eléctrica para que la ducha también funcione en días nevados o grises. Las condiciones mínimas son indispensables para que nuevos valientes se aventuren a experimentar la vida en comunidad.

Así que estas son las novedades que de momento tenemos en este tiempo de incertidumbre. Seguimos trabajando en silencio, sin hacer mucho ruido, y con la calma inusual de este tiempo extraño. Aún nos aguarda un largo invierno por delante, pero con la alegría y la esperanza de que un nuevo tiempo se aproxima.

A los amigos que tengan posibilidad de echar una mano en cualquier modalidad, será siempre bienvenida. Recordad animaros a participar a partir de un euro al mes a nuestro grupo de Teaming. Sigue siendo un milagro todo lo que se puede hacer gota a gota. También será bienvenido cualquier donativo en estos tiempos complejos. Gracias siempre de corazón por estar ahí y por ser partícipes de esta pequeña utopía.

GRACIAS POR TU APOYO. GRACIAS POR HACERLO POSIBLE…

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