Encuentro Red de Centros y Casas de Acogida

ENCUENTRO MAYO 2017 CASAS DE ACOGIDA

 

Del 28 de abril al 1 de mayo vamos a realizar en O Couso el encuentro de Red de Centros y Casas de Acogida para que todos aquellos que lo deseen puedan compartir su experiencia, ideas o necesidades. Queremos que entre todos podamos ofrecer un nuevo paradigma de acogida, donde el cariño y el amor por el otro sea la esencia de nuestros hogares. Cualquier casa, hogar o espacio puede ser un sitio donde acoger al peregrino, al extranjero, al otro.

En O Couso llevamos tres años haciéndolo bajo el lema “deja lo que puedas y coge lo que necesites” y nos sentimos muy orgullosos de la extensa familia que desde esta sencilla fórmula hemos conseguido. Esperamos que este encuentro sirva también de inspiración a otros y podamos entre todos hacer de este mundo bueno, un mundo mejor.

Estás invitado.

Tercer aniversario

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Tal día como hoy la fundación Dharana y todos los valientes que hasta ese día habían apoyado el inicio del proyecto adquiría la finca de O Couso. Empezaba así, llegando casi la primavera, el comienzo de esta hermosa y apasionante aventura que bautizamos como Proyecto O Couso. La idea inicial y original, la que aún nos sustenta, era la de hacer de un mundo bueno, un mundo mejor poniendo en práctica valores como el apoyo mutuo, la cooperación, la generosidad y todos aquellos principios que sirvieran para intentar, desde el mundo de las ideas, hacer de forma modesta pero real el sueño de muchos.
Nuestro sentido siempre fue espiritual, es decir, formular ideas que fueran amplias, ambiciosas en cuanto a contenidos e interrogaciones, buceando en una visión integral que pudiera abarcar también al misterio de la vida. Nunca nos conformamos con hacer tan sólo un mundo nuevo y bueno desde una perspectiva material, sino que también queríamos, de forma incluyente, abordar el arte, la poesía, la filosofía y la espiritualidad, es decir, toda aquella herencia cultural que nace de lo intangible pero que nos configura como seres humanos.
En tres años podemos decir que ha pasado de todo. O Couso, en el plano material, ha vivido una transformación que ha hecho de una ruina una casa habitable. La siguiente promesa que nos hemos impuesto es que, además de ser una casa habitable, se convierta también en un hogar. Queremos que el fuego de la vida entre dentro de la casa y el hogar se vuelva tangible, acogedor, armonioso, bello. Estamos muy cerca de poder conseguir que la casa de acogida se convierta en un verdadero hospital de peregrinos de la vida, donde puedan venir y sanarse para continuar su trayecto vital.
También seguimos con el empeño de la escuela. Una escuela abierta a todas las iniciativas, una escuela que quiera sacar lo mejor de nosotros para compartirlo con el mundo. Una escuela de meditación, de interiorización, de dones y talentos y todo aquello que sirva para mejorarnos como personas. Ya hemos contactado con algunos arquitectos para que nos echen una mano con el proyecto y estamos esperando un tiempo propicio para poner la primera piedra de esta singular iniciativa. Estamos convencidos que llegarán los recursos y los permisos necesarios para levantar la escuelita. 
Y este escrito no tendría sentido en un día tan importante para nosotros si no habláramos de las personas que durante estos años lo han dado todo para dar vida a la criatura. Un especial agradecimiento a los pioneros, a los que ciegamente, con toda la fe del mundo, apostaron por dar vida a esta llama. A los que lo dieron todo cuando O Couso ni siquiera existía y a los que siguieron en la brecha hasta el día de hoy. Especialmente aquellos que nos ayudaron desde lo intangible con su aliento invisible y su apoyo incondicional.  
Un reconocido agradecimiento a las casi cien personas que todos los meses ponen su gotita de arena en la plataforma de Teaming. No es un euro al mes lo que nos regalan, sino su constancia, su fe en el proyecto, su apoyo incondicional en lo bueno y en lo malo. Ese sostén es nuestra fortaleza interior. Es lo que nos hace avanzar comprometidamente. 
También el mayor de los reconocimientos a los voluntarios que nos apoyan en la reconstrucción de la casa de acogida y en todo lo que se refiere al mantenimiento y ayuda. Estamos muy agradecidos a esa labor invisible que hace que todo esté cada día más limpio, armonioso y cargado de amor para que los que vengan puedan percibir el esfuerzo y la gota de sudor de cada uno de nosotros.
Tres años es mucho tiempo, pero para nosotros es como el inicio, el estar en pañales y el prepararnos para seguir adelante. Hemos aprendido mucho y para nosotros este ha sido el mayor de los doctorados en la vida. Un aprendizaje constante que continua día a día regando nuestra templanza y compromiso.
Así que felicidades a todos los que de alguna forma sois miembros de este sueño y que juntos sigamos cumpliendo muchas más aventuras.

Seguimos construyendo

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“Comenzáis la construcción de una casa: algunas semanas o algunos meses después, esta casa está ahí, bien visible. Pero si decidís crear algo en el ámbito espiritual, nadie ve nada, ni siquiera vosotros. Así pues, ante esta ausencia aparente de resultado, os invade la duda, y por momentos os sentís tentados de abandonarlo todo para lanzaros, como todo el mundo, a una actividad cuyo resultado sea bien visible y tangible. Haced lo que queráis, pero un día, incluso en medio de los mayores éxitos, sentiréis interiormente que os falta alguna cosa. ¿Por qué? Porque a pesar de vuestras múltiples actividades no habréis abarcado lo esencial, no habréis todavía plantado algo en el mundo de la luz, de la sabiduría, del amor, del poder, de la eternidad”. Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos simientes de la Fundación Ananta

Los viajes suelen ser cansados y fatigosos. Normalmente sirven para abrir un paréntesis entre dos tiempos o entre dos realidades. También para conocer lugares y gente hermosa que vive su vida particular en su propia realidad diseñada. Tuvimos la suerte de conocer en este viaje a Iñaki Urkia, uno de los arquitectos más comprometidos con la construcción bioclimática y la bioconstrucción. Su estilo de vida, muy enfocado en la ecología y la meditación nos ha servido de inspiración. También de referencia al ver que en O Couso, sin tener mucha idea de casi nada, hemos conseguido crear un lugar hermoso, limpio y tranquilo. Aún queda un largo camino por delante para ir tejiendo ese lugar del que nos habla Aïvanhov. De alguna forma sentimos el apoyo y el empuje de esos que están deseosos de sembrar y crear un referente de luz y de amor. Es una tarea laboriosa, pero al ver la obra de Iñaki, hemos comprendido que es posible, que se puede realizar sin necesidad de buscar una cosecha o un fruto porque todo es posible, y no hay mejores frutos que los del trabajo constante.

Hoy llegaron a O Couso para echarnos una mano personas bonitas. Una de ellas, además, con conocimientos de albañilería, así que ha sido como un regalo en un momento en el que necesitamos, además de recursos de todo tipo, personas que sepan gestionarlos sabiamente. Tras poner esta mañana la primera puerta de O Couso para frenar un poco el frío en la casa de acogida, veíamos como ese pequeño gesto tenía mucho de simbólico. Nos damos cuenta que tras reconstruir lo más básico, ahora tenemos que introducir calor. El calor hará que el espíritu pueda resguardarse y crecer con más rapidez. Hará también que los peregrinos sedientos de las aguas que brotan de las fuentes de la sabiduría puedan saciarse con mayor comodidad.

Estamos trabajando duro para acondicionar el lugar. Cualquier aportación será siempre bienvenida. Sigamos construyendo el nuevo mundo.

(Foto: En la casa de Iñaki en Navarra ayer dibujando planos para la cabaña e intentando que nos ayudara con la futura Escuela de meditación y dones y talentos. Será difícil porque está muy cargado de trabajo, pero nuestra obligación era intentarlo).

 

 

La tarea de construir un hospital de peregrinos

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Todo el mundo debe recibir con caridad y respeto a los peregrinos, ricos o pobres, que vuelven o se dirigen al solar de Santiago, pues todo el que los reciba y hospede con esmero, tendrá como huésped, no sólo a Santiago, sino también al mismo Señor; según sus palabras en el evangelio: “Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquél que me ha enviado”. Por lo que se debe saber que los peregrinos, pobres o ricos, tienen derecho a la hospitalidad y a una acogida respetuosa“. Aymeric Picaud, Liber Peregrinationis.
En la Odisea, para Homero, “los dioses recorren las ciudades, en forma de mortales, observando quienes son los que tratan con violencia y quienes los que reciben con bondad a los forasteros“. Antiguamente, en la ruta xacobea, era normal la asistencia a los peregrinos del Camino en lo que se llamaba y conocía como hospitales. Eran los xenodochium, llamados así en latín, centros de beneficencia que recogían a peregrinos, muchas veces pobres y enfermos. Estos hospitales eran casas de reposo, albergue y cobijo que reunía a transeuntes y extranjeros que intentaban llegar a la tumba del apóstol. Allí les daban una cama, les lavaban los pies y la cabeza y les ofrecían en caridad alimento abundante para que pudieran continuar su viaje. En la Edad Media estos refugios eran abundantes y normalmente eran regentados y promocionados por órdenes monásticas. 
Nuestra pequeña y humilde casa de acogida pretende rememorar esos antiguos hospitales donde se le daba refugio al peregrino del camino. Hoy día lo intentamos hacer de la mejor manera ya no tan solo con los peregrinos del Camino de Santiago, sino también con aquellos peregrinos del alma o de la vida que muchas veces llegan a nosotros desorientados, cansados o enfermos. Nuestra intención vital es acompañarlos en sus procesos, darles un lugar caliente donde reposar y alimento abundante para que puedan continuar su tarea en la vida. Pero nuestro alimento no se limita al pan en la mesa, sino también al cariño, a la sonrisa, al paseo entre castaños y abedules o a la escucha activa. 
Los refugios medievales estaban puestos al servicio del peregrino de forma gratuita, siendo los propios impulsores de los mismos quien corría con los gastos. Esa es también nuestra filosofía, a sabiendas de que no todo el mundo tiene medios para poder pagarse una curación tan precisa y delicada. 
El concepto de dar, o de don, es difícil de comprender. Unos dan las migajas que caen de su mesa al suelo, otros parten en dos el pan y le dan la mitad a quien tienen al lado, pero difícilmente a un desconocido. Darlo todo, especialmente aquello que tiene que ver ya no con lo material, sino con los dones espirituales, al desconocido, al extraño, al extranjero que pernocta en nuestra casa, es una tarea compleja. Sobre todo si lo haces sin pedir nada a cambio. 
Qué concepto más extraño hoy día. Algo que casi nadie comprende y que muchos que se acercan por aquí incluso tientan a criticar y despreciar. “Hay que cobrar, pues la gente no es agradecida”, nos suelen decir. Pero no entienden que nosotros no esperamos tal agradecimiento, ni tacto, ni ningún tipo de moneda de cambio. Sólo damos sin esperar nada a cambio. Somos como los antiguos hospitaleros. Atendemos a los pobres, a veces de espíritu, y atendemos a los enfermos, a veces del alma, para que puedan tener cobijo y acompañamiento. Esa es nuestra tarea, y por eso estamos aquí, de voluntarios, dando lo mejor que podemos de nosotros mismos, y de nuevo, sin esperar nada a cambio. Como decía la antigua regla: “Que a los peregrinos se les saldrá a recibir con muestra de sincera caridad, saludándoles con una humildad profunda“. Que así sea. 
(Foto: hoy hemos recibido la fosa séptica, un gran paso, tras tres años sin sanitarios en O Couso). 

Construyendo desde lo milagroso

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Hoy el peregrino húngaro siguió su Camino, el Camino, y apareció, milagrosamente, Raúl. Es el mismo Raúl que en los inicios de O Couso nos acompañó durante las primeras semanas. Llegó con el mono de trabajo puesto y a pesar de que era domingo, empezó a trabajar como nadie en los futuros lavabos. Nos tuvo todo el día de arriba abajo con las carretillas de arena, haciendo cemento y colocando grandes losas de piedra. La verdad es que su iniciativa nos alegró profundamente porque piensa quedarse una semana entera hasta que los lavabos estén listos. Cuando ayer colocamos gracias a la ayuda del amigo húngaro el primer lavabo nos pareció otro nuevo y pequeño milagro. Es como si cierta energía creadora y creativa se estuviera moviendo en este lugar. Como si fuera tiempo de emprender de nuevo los trabajos de forma activa y profunda. No tan sólo los trabajos exteriores de reconstrucción, sino también los interiores.
La convicción por este proyecto y el no tirar la toalla ante la adversidad provoca inspiración. Eso al menos decía Raúl, y de ahí su cambio interior al ver que durante tres años, y gracias a nuestras convicciones, el proyecto ha mejorado sustancialmente. Y de ahí que llegara de repente con ganas de aportar su pequeña semilla, su esfuerzo, sus ganas. Realmente su vocación y entrega nos ha sorprendido gratamente.
Es agradable esa sensación de estar creando algo, o mejor dicho, participando en algo junto con tanta y tanta gente venida de tan lejos. Y sobre todo saber que hace bien a tantas personas. A los que vienen y a los que de lejos se sienten inspirados por el esfuerzo y la dedicación. También es emocionante pensar que quizás esto muera en un tiempo, o, por el contrario, nuevas generaciones le den un impulso y llenen el lugar de un sentido nuevo, de una nueva era de imaginada conspiración.
Realmente tenemos muchas ganas de poder acabar por fin la casa de acogida para poder empezar con el ambicioso proyecto pedagógico de la escuela de dones y talentos, y también la escuela de meditación, estudio y servicio, los tres pilares de este proyecto. Hemos contactado con un conocido arquitecto al que vamos a intentar convencer para que nos ayude con los planos de la escuela. Es un paso necesario para poder ejecutar la obra en unos años. Crear un edificio circular con veinticuatro celdas para estudiantes no va a ser nada fácil. Viendo lo costoso que resulta recuperar la casa del siglo XVI creemos que hará falta un gran milagro para el siguiente paso. Pero estamos convencidos de que los milagros llegarán. Y estamos convencidos de que pronto cientos de personas vendrán hasta aquí para reconciliarse con los poderes del alma, con las bondades de la vida sencilla y la belleza de un jardín floreciente. Estamos en ello, y cada día lo podemos ver, así que gracias de corazón a todos por estar ahí y aportar vuestra contagiosa inspiración con nosotros.
(Foto: el lavabo va cogiendo forma gracias a las generosas aportaciones de nuestros queridos asturianos. Gracias de corazón por hacerlo posible).

Convivencia de abril

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¿Te gustaría aprender a hacer una cabaña habitable?

¿Te gustaría al mismo tiempo participar de un ensayo comunitario?

La primavera da la oportunidad de germinar proyectos, de hacer florecer a los sueños… Algo de ello os proponemos con el campo de trabajo y convivencia que aquí os presentamos. Queremos animaros a esta experiencia intensiva en O Couso, de la que ojalá pueda salir nuevos proyectos aunados.

Concretamente compartiremos el desafío de construir juntos una cabaña en medio del bosque, pero atenderemos igualmente el reto más ambicioso de construirnos un poco más a nosotros mismos. O Couso abre sus puertas para poder vivir estos días de convivencia, para contribuir en el avance de sus tareas de reconstrucción, para ensayarnos en la vida grupal. En el caso de que nos reunamos grupo numeroso, además de la construcción de la cabaña, atenderemos a otras tareas pendientes dentro de la finca.

Llega un momento en que creemos de más interés calzar las botas, ponernos el buzo y ensayar realmente esa vida comunitaria, que ponernos a elucubrar mentalmente delante de un té sobre ella. La cabaña de madera es la excusa adecuada para reunir voluntades y corazones anhelantes de vida comunitaria.

Cabaña de madera

Se instalará cercana a la ya existente en O Couso. Tendrá una planta octogonal con diámetro de 5 metros. La construcción de la cabaña de madera será supervisada por Juan José Marqués, especialista en permacultura y agricultura ecológica, especializado en bioconstrucción. La finalidad de la cabaña aún está por definir. La propiedad no será en ningún caso de ningún particular sino de la Fundación Dharana.

Convivencia diaria

Nos anima una espiritualidad sencilla, universal que en en el día a día se concreta en el agradecimiento  de cada instante, cada acción, cada círculo y comida.

La organización del día estará sujeta al clima. En principio trabajaremos más intensamente a las mañanas que a las tardes, pero esta organización del día dependerá mayormente de la climatología. Os esbozamos el programa de lunes a viernes:

Ya de mañana nos citaremos a las 8 en la ermita. Meditaremos en silencio y cantaremos para saludar juntos el nuevo día. Seguidamente fuera de la ermita realizaremos algunos ejercicios de respiración y estiramientos. Tras el desayuno a las 9 de la mañana, abriremos un círculo para organizar las tareas del día. Iniciaremos la jornada de trabajo a las 10 que se prolongará hasta las 2 del mediodía. Después de la comida, descanso antes de iniciar a las 4 de nuevo el trabajo. Se prolongará hasta las 6 de la tarde. A las 8 de la tarde nos reuniremos de nuevo a meditar unos minutos en la capilla. Cenaremos a las 8’30 de la tarde. Y entre las 9 y las 11 de la noche aproximadamente haremos círculos de palabra y sabiduría grupal. Abordaremos temas de consciencia y espiritualidad de interés de los presentes. Cerraremos el día recapitulando juntos lo acontecido y dando gracias por la jornada compartida que finaliza. Tras el canto de agradecimiento, nos retiraremos a nuestros aposentos. A las once ya llega la hora del recogimiento y el silencio.

En los fines de semana y en la Semana Santa, los días son libres y los organizaremos entre todos. Podremos hacer excursiones por la  hermosa sierra del Courel e incluso algún día desplazarnos un poco más a las maravillosas termas de Ourense, a los bosques de Fonsagrada…

Comidas

Las comidas son ovolateo-vegetarianas y Koldo se responsabilizará de ellas. Habrá también quienes podáis ayudar en las tareas de cocina y fregado. En las comidas del mediodía guardaremos silencio, por lo menos los 15 primeros minutos ante de la repetición. Deseamos imbuir mediante el recogimiento y el silencio un sentido profundo al sagrado momento de la comida, al milagro de la nutrición. Consideramos que esos momentos de silencio y recogimiento imprimen una calidad a la convivencia, procuran un equilibrio en medio de una cotidianidad muy volcada hacia fuera. Por último, nos envuelven en la mágica atmósfera del agradecimiento. A las 12 del mediodía tocaremos igualmente la campana de recogimiento.

Aportación económica

En el aspecto económico la convivencia se regirá por el criterio de la comunidad, es decir: “Deja lo que puedas y coge lo que necesitas”. Además de ello, cualquier aportación de personas que no pueden venir, será bienvenida para sufragar los gastos de construcción de la cabaña y financiación de la convivencia. He aquí la cuenta:

FUNDACIÓN DHARANA. TRIODOS BANK: ES54 1491 0001 2121 2237 2325

(Especificar en concepto: “construcción de cabaña”)

Aspectos organizativos

* El alojamiento es austero y en habitaciones compartidas. Contaremos además de las letrinas secas con baños en la casa recién instalados. Habéis de traer saco o sábanas y toalla. En los dormitorios hay mantas.

* La convivencia estará adecuada a los principios del proyecto O Couso. Podéis ver estos principios en la Red en:

https://proyectocouso.org/comunidad/

* La convivencia estará animada por Javier León y Koldo Aldai. Ambos son responsables de la misma y se alternarán en esa tarea.

La convivencia arranca con la cena del 1 de abril y termina con el desayuno del 28 de abril.

Inscripciones:

Es preciso inscribirse previamente y señalar los días de participación.

La inscripción se puede hacer vía mail a:

koldo@portaldorado.com

info@dharana.org

Telf. Koldo: 606695452

Telf. O Couso: 982157684

 

 

 

Esa vida mágica

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Lo normal es que tengamos un reducido concepto sobre la magia. Ni siquiera sabemos qué significa exactamente ser un mago, más allá de esas epopeyas del cine o la literatura que tanto nos ha embriagado durante décadas. Algunos dicen que la magia existe, sin definirla exactamente. Otros creen que forma parte del mundo de la casualidad o de la necesidad de creer en algo. Lo cierto es que esta mañana nos despertábamos bien temprano, a eso de las cinco de la mañana, cuando escuchábamos que el tejado empezaba a crujir de la helada que estaba cayendo. Nos gustaba ese sonido en mitad de la noche oscura y ya no pudimos dormir hasta que llegó la hora de meditar y desayunar.

Mientras sentíamos el bailoteo del rocío congelado nos interrogábamos sobre el reto que ayer se nos presentó. Un buen amigo, con ganas de venir y probar la convivencia aquí en O Couso nos retó a que si poníamos la puerta de la entrada de la casa él nos regalaba una cocina de leña. La casa grande sigue siendo un espacio imposible de calentar en invierno y andábamos buscando una fórmula para poder hacerla cada vez más acogedora, incluso ahora, en este tiempo tan extremo. A sabiendas que en estos momentos estamos con la cuesta de enero y no hay mucho dinero de donde rascar, nos atrevimos a llamar a la persona del aluminio para encargarle la puerta. Realmente no era nada cara, no más de 380 euros de doble cámara y doble hoja. Pensamos el por qué habíamos pasado tanto frío en estos tres últimos inviernos por tan sólo ese dinero, y luego recordamos todo lo que hemos tenido que hacer previamente antes de poder llegar a este momento en un lugar donde casi no había ni suelos, ni tejado ni ventanas. Aún sin tener ese mísero importe, acordamos con la persona del aluminio que estuviera antes de fin de mes.

Nuestro amigo se quedó asombrado por la e inmediatez de la seguridad. Le hablamos de la necesaria confianza que este lugar nos había dado con la vida y que seguro por alguna parte llegaría ese dinero. Como lo prometido es deuda, él mismo encargó la cocina de leña por un importe similar.

Esta mañana, nada más empezar a trabajar, nos escribía una hermosa persona que estuvo este verano con su familia pasando unos días en O Couso. Estaba francamente agradecida por todo lo que había supuesto para ella y los suyos pasar aquí unos días. Nos decía que había ahorrado algo de dinero durante este tiempo y quería donarlo de forma generosa y altruista al proyecto. Le dimos el número de cuenta y a los pocos minutos nos había ingresado 400 euros. Justo el importe que costaba la puerta.

En estos días que estamos preparando un voluntariado para el mes de abril y así preparar muchas cosas para que este verano sea todo más acogedor, nos ha sorprendido gratamente este gesto tan cargado de magia y cariño.

No sabemos si es producto de la magia o la casualidad, en todo caso, aquí vivimos y experimentamos muchas “magias”, como aquí llamamos a esas sincronías hermosas que hace que se construyan puentes humanos cada vez más hermosos y entrañables, y visiones esperanzadoras para un mundo nuevo. Siempre lo decimos, no es el dinero, es el gesto de acompañarnos en esta aventura loca para hacer de un mundo bueno, un mundo mejor. No es la cantidad, es el amor y el cariño depositado en cada instante. Así que gracias de corazón por ese momento de magia y amor. Gracias por esa fuerza que nos hace creer más y más en todo lo que hacemos. Pronto tendremos, por fin, la primera puerta en O Couso.

Pd.- Llega la primavera y estamos organizando un mes de abril muy especial para acometer las obras de una segunda cabaña y la rehabilitación del edificio grande. Haremos un voluntariado especial con un programa igual de especial, cargado de dones y talentos, de charlas y de personas que vendrán de muy lejos para compartir con nosotros estos momentos. Si no sabéis qué hacer en abril o no tenéis muy clara la Semana Santa, apuntaros a un plan que seguro os encantará. Y todo ello siempre con nuestro mayor principio: deja lo que puedas, coge lo que necesites. Si tienes algún don y quieres compartirlo con nosotros en esas fechas, por favor, ponte en contacto con nosotros. En unos días pondremos aquí con detalle todo el programa. Si queréis apoyar la causa para comprar materiales o cualquier cosa, no dudéis en echar una mano o un corazón. Gracias siempre por construir con nosotros un mundo mejor.

(Foto: O Couso ayer tarde. El invierno está también cargado de magias).