Tres días de experiencia

O Couso

Esta mañana estábamos recogiendo las últimas brasas del campamento improvisado en O Couso. A pesar de la chispeante lluvia matutina, las llamas aún ardían tras toda una noche en ascuas y unos días espléndidos de luz y vida. La luna roja, llena, nos acogió con su fuerza. Esta misma noche, aún recién llegados de Galicia, lo celebrábamos en el Centro Dharana con la que ha sido nuestra primera meditación conjunta y abierta. Así será todos los martes a partir de las ocho. Una meditación sencilla acompañada de un compartir sincero y un alegre ágape donde expresar lo que nos venga en gana.

Lo cierto es que las emociones se han ido acumulando estos días. No digamos las experiencias. Tras la maravillosa inauguración del Centro Dharana en la calle Minas no hemos tenido tiempo de digerir todo lo ocurrido. Gente bonita, amigos, personas que pasaban por allí, todos participaron desde la emoción contenida en el círculo, en el lazo místico, en la respiración conjunta, en el canto, en la ceremonia de consagración, en la meditación, en el compartir, en los abrazos, en la intensidad, en el amor de cada instante. Nadie quería marcharse y allí estuvimos hasta más tarde de la media noche.

Tras este acontecimiento nos fuimos a vivir nuestros primeros “tres días de experiencia” en O Couso. A la aventura se nos sumó Carmencita y luego nos acompañó Chari, la cual nos trajo un montón de herramientas para que estos días no estuviéramos parados. Tuvimos tiempo de trabajar en el jardín y en los muros de piedra y tuvimos tiempo de recibir a Sergio, nuestro primer peregrino que tuvo la osadía de caminar desde O Cebreiro hasta O Couso sin parar y compartir con nosotros una noche en las caravanas. Para nosotros fue como una especie de confirmación, de regalo, de ánimo interior. Nuestra primera asentada en las caravanas y nos llegan estas muestras de cariño y confianza. Ver a Sergio junto al fuego nocturno, allí con nosotros, con su mochila cargada de esperanza y vida ha sido todo un presente del universo.

Por eso cuando esta mañana nos despedíamos del lugar, sentíamos una sensación de fortaleza y ánimo, de fuerzas para seguir adelante y cumplir con nuestra parte a sabiendas de que todo esto no es más que una muestra, un grano de arena en la gran tarea. Y también nos sentimos afortunados y agradecidos cuando hoy, de nuevo, tras el viaje desde Galicia y tras la meditación de luna llena en el Centro Dharana fuimos arropados de nuevo por gente bonita con la que hemos compartido una tarde intensa.

Toda esta magia nos hace pensar que existe un mundo nuevo y diferente más allá de nuestras propias preocupaciones diarias. Y que ese mundo ya se está materializando, aquí y ahora, en cientos de lugares que vibran con esa necesidad de cambio. Así que Gracias a todos aquellos que de alguna forma estáis siendo partícipes de esa transformación. Nos vemos en la próxima cita. Nos abrazamos de nuevo de forma sentida y amable.

(Foto: ayer paseando por los increíbles alrededores de O Couso).

Primera Acogida en Centro Dharana


Muchos de vosotros nos habéis escrito para decir que no podíais estar hoy con nosotros. Pero realmente sí que estáis, de alguna forma, en nuestros corazones, esperanzas y proyectos que son tanto vuestros como nuestros.

Justamente a estas horas, a las siete y media de la tarde más o menos, estaremos recibiendo a los primeros peregrinos del alma que desean acompañarnos en este acto simbólico de apertura del Centro Dharana. Un lugar que también será de acogida y que pretenderá dar apoyo a todo lo que hagamos en O Couso. Rehabilitar la finca será una primera parte del mismo. Pero habrá un trabajo ingente en el que esperamos poder contar contigo.

Como no queríamos que os perdierais lo que hoy vamos a hacer, os contaremos lo que ahora, justamente ahora, está ocurriendo.

Entra la gente bonita al centro, nos saluda, nos abraza. Mira, curiosea, se sirve un te o un refresco, empiezan a reencontrarse viejas almas. Javier da las gracias a todos cuanto están y da paso a María, quién hará de maestra de ceremonias. Pedirá que guardamos unos minutos de silencio para de alguna forma consagrar el lugar desde el lazo místico y luego Laura presentará el video que os acompañamos.

Ya lo veis, habéis estado aquí y ahora con nosotros. Ya sea en la emoción del video, del silencio o de la acogida.

Sí, claro que estáis, profundamente cercanos.

Gracias de corazón por vuestro latido. Gracias de corazón por vuestra acogida.

Gracias por hacerlo posible. Dos primeras caravanas instaladas en O Couso

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No conseguimos encontrar las palabras adecuadas para dar gracias a tanta gente bonita que nos está apoyando. Este fin de semana ha sido mágico y hemos podido instalar las primeras dos caravanas en O Couso. La próxima semana llegará la tercera. El sueño va cobrando forma, se va instalando en el plano de la realidad y con mucha paciencia lo vamos a construir para poder ofrecer un lugar para todos, un lugar de encuentro, de cariño, de silencio, de trabajo interior, de paz.

Queremos dar gracias sentidas a todos los que este fin de semana nos han ayudado a poder hacer realidad el tener en O Couso las primeras muestras de cooperación, de apoyo mutuo, de sincera y cariñosa acogida.

Gracias de corazón a Elien y Guillermo y a los amigos de Tesana por donar la primera caravana que llegará la próxima semana desde Málaga. Desde el minuto cero creyeron en nuestra fe y esperanza y han abanderado con este gesto esa confianza.

Gracias de corazón también a Teresa por su ayuda incondicional, por ponernos en contacto con su amigo Miguel quién de forma generosa ha aportado a la comunidad una autocaravana preciosa que trasladamos desde Jaca hasta Samos sin ninguna incidencia. Gracias también a la familia de Teresa, especialmente a sus dos Javieres por el apoyo logístico. Y a Miguel, que sin conocernos, desde el minuto cero ha confiado en nosotros y nos ha apoyado con su vehículo cargado de historia y mito. Toda una aventura y una experiencia poder conducir durante más de setecientos kilómetros su mítico vehículo.

Gracias también a Luije y sus amigos Rafa Ve. y Rafa Vi. por dejarnos el todoterreno que ha podido enganchar la segunda caravana para llevarla desde Aranda de Duero a Samos. En algún lugar cerca de Burgos nos encontramos y seguimos juntos en una singular aventura hasta O Couso. Las gestiones de Luije no tienen precio, así como la red que ha tejido de apoyo para permitir el milagro de poder gestionar toda la logística que hiciera posible que se materializara esta realidad.

Allí estaba también Roberto, el cual se apuntó a la excursión y la aventura. No sólo hizo ameno el viaje sino que nos ayudó en todo momento para poder colocar en un lugar firme las caravanas. Hijo de Paco y Filomena, la cariñosa familia que ha puesto en nuestras manos de forma incondicional su maravillosa caravana para acogernos cuando estemos en O Couso. A la vuelta pudimos ir hasta su casa para compartir con ellos un rato agradable y el amor y el cariño que desprenden es suficiente motivo para seguir adelante. Gracias especialmente a Filomena, que cumplió hace dos días años y cuyo regalo fue la donación de la caravana al proyecto. Tanto corazón y emoción nos adumbra y nos envuelve.

Todas las muestras de apoyo que hemos podido recibir estos días han sido profundas y hermosas. No sólo nos sentimos profundamente agradecidos. Hay algo que se está tejiendo dentro de todos nosotros, de todos los que estáis apoyando el proyecto, que resulta difícil explicar con palabras. Así que gracias, gracias, gracias.

Pd.- Próximos eventos, el jueves la inauguración del Centro Dharana y a partir del 1 de mayo empezamos con la reconstrucción del lugar.

Construyendo el nuevo mundo

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Dharana es un proyecto de comunidad integral, de acogida al peregrino del Camino de Santiago y al peregrino del alma, de escuela de dones y talentos donde poder extraer lo mejor de cada uno. También será un punto de luz, un refugio para aquellos que estén pasando por un momento difícil en sus vidas, o un lugar de transición desde donde poder equilibrar ese punto de quietud que todos necesitamos para tomar decisiones transcendentes. Será reconstruido con nuestras manos y nuestros espíritus libres, deseando poner la última piedra que será la primera del compartir, de la generosidad, del amor en acción en todo lo que hagamos.

Tras adquirir en Samos, en pleno Camino de Santiago la preciosa finca de más de tres hectáreas y media de bosques y prados donde poder pasear y meditar, compartir y celebrar, ahora queremos centrarnos en el segundo reto: reconstruir la casa de piedra del siglo XVI para poder empezar a recibir a personas bajo la filosofía del Camino: “deja lo que puedas y coge lo que necesites”.

Ya hemos recibido peticiones de voluntarios que quieren trabajar y poner su aliento en la reconstrucción de la misma. Para ello necesitamos darle un cobijo mínimo y estamos por ello buscando caravanas o similares que puedan darles un primer techo.

Gracias a la generosidad de Elien y Guillermo y a todos los amigos de Tesana hemos conseguido una primera caravana. Ahora necesitamos alguna más para dar cobijo a tanta alma generosa que desea ayudarnos en el proceso de reconstrucción. Si sabes de alguien que nos pueda ceder o vender o prestar alguna no dudéis en avisarnos.

También necesitaremos todo tipo de utensilios para jardinería, huerta y construcción. La casa tiene 713 metros de piedra y hay mucho trabajo por delante.

Para más información sobre el proyecto y la fundación Dharana:

info@dharana.org

www.dharana.org

www.proyectocouso.org

Para donativos o ayudas:

LA CAIXA:  ES78 2100 1651 0802 0024 0825

A partir del día 10 de abril estaremos ubicados en el Centro Dharana, calle de las Minas, 13 de Madrid (Barrio Malasaña, metros Noviciado y Tribunal). Allí tenéis también vuestra casa.

Gracias de corazón por apoyar la reconstrucción del nuevo mundo.

(Foto: Autocaravana cedida por los amigos de Tesana).

La poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa

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“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre…” Fragmento del poema NO TE DETENGAS de Walt Whitman

 

Estimados amigos,

Celebrando con el Universo la llegada del equinoccio tenemos dos gratas noticias que queremos compartir con vosotros:

1) Nos gustaría mucho nos acompañéis a la inauguración del Centro Dharana, el jueves 10 de abril a partir de las 19 horas de la tarde  (calle Minas, 13, barrio Malasaña de Madrid, metros Tribunal y Noviciado).

Centro Dharana es un lugar de encuentro, un espacio múltiple donde desarrollar diversos talleres de crecimiento personal, con zona de librería y un lugar específico donde recogerse, interiorizar y restablecer la paz.

Centro Dharana es la sede en Madrid que impulsará el proyecto de acogida y comunidad que hasta ahora hemos llamado Proyecto O Couso, y los beneficios que aquí se generen se destinarán al desarrollo del mismo.

 

2) Fundación Dharana finalmente ha adquirido la finca O Couso.

Gracias a la generosidad y la confianza de todos vosotros hemos conseguido la realidad de un sueño. Con este regalo damos por finalizado el denominado “Proyecto O Couso” y a partir de ahora empezamos nueva etapa con el nombre de “Proyecto Dharana”. Dharana, que en sánscrito significa mantener la concentración correcta.

Esta nueva etapa es para soñar y bajar a la realidad el desarrollo de una comunidad de acogida y un centro de aprendizaje integral, apoyados en la fuerza de la cooperación, la cocreación con la naturaleza y el apoyo mutuo, y con el propósito de contribuir a desplegar una nueva consciencia humana, una Nueva Cultura Ética y una nueva visión positiva, equilibrada y sostenible de nuestro planeta.

Estamos ilusionados y francamente contentos por ver como la fuerza del apoyo mutuo y la cooperación, de la fe y la esperanza, de la constancia y el esfuerzo de todos van dando sus frutos.

Ahora nos esperan dos años de mucho trabajo para poder rehabilitar la casa grande y empezar con las primeras actividades de acogida. Más tarde vendrá la Escuela de Dones y Talentos y la Comunidad. Trabajo desde el silencio humilde y el esfuerzo cargado de alegría en la construcción de este sueño compartido.

Vuestra presencia el jueves 10 de abril será una maravillosa contribución de intención y amor que nutrirá este propósito.

Agradecemos profundamente el apoyo incondicional que estamos recibiendo de tantas y tantos y vuestras ganas y diferentes maneras de participar en una realidad hermosa y diferente.

Algo está destinado a suceder. Que así sea.

Gracias, Gracias, Gracias de corazón.

www.proyectocouso.org

www.dharana.org

Vuela pensamientos con alas doradas

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Días antes de tomar una importante decisión los pasamos tranquilos escuchando alguna ópera, paseando bajo la sombra de los sauces y evocando los milagros de la existencia en una sonata dulce y amable. Posamos la emoción en las praderas y las cimas de aquel tiempo donde todo era blando y pacífico. Exhalamos la fragancia de esta primavera adelantada, en esta luna creciente que aspira a resucitar las moradas eternas. El aire parece relajar las tensiones pasadas. Todo lo que podíamos hacer ha sido hecho. La primera prueba de los trabajos de Hércules ha sido superada con cierto éxito. Saludamos las orillas de esa tierra donde hemos de desembarcar la ilusión y la promesa, la fe y la esperanza. Levantamos los corazones hacia ese temblor, hacia ese camino que se tiende bajo la espesura de las afluentes interiores.

A cada conquista del alma suenan arpas de oro. Lo recordamos cuando caminando por la India descubrimos que con la cuota que pagábamos de hipoteca podían vivir tres mil personas al mes en aquella selva y decidimos despojarnos de ella al otro lado del Atlántico. Cuando caminando por bosques europeos decidimos desprendernos de todo aquello superfluo y habituar el cuerpo a la dócil ingesta de los frutos del campo. En aquel tiempo en el que paseando por los desiertos asiáticos colgábamos silenciosos del árbol danzando como esclavos la balada nocturna, precipitándonos al vacío de la oscura noche del alma. Revive aún cercano en el pecho el recuerdo de aquellas mujeres cautivas que obedientes tarareaban sumisas desde las faldas del Atlas la canción diurna mientras subíamos angustiados a la cima de la montaña.

Ahora no hay aire de crudo lamento. Sólo la ingesta de un paso más en el toque de clarín. Sólo la entrega de la vida a eso que está más allá de nosotros mismos. Sólo la inspiración de esa melodía que viene de lo alto como metáfora de lo inabarcable. Tambores y  susurros que nos llevan hacia las cimas que están altas en las cimas. El clamor nos invita a regresar al valle para atravesar desiertos y pantanosas proporciones. Hay algo mayor que nos infunde valor y fuerza, ánimo y valentía. Ya lo hemos entregado todo y ahora remamos en los ríos del alma. Ahora que ya no tenemos nada, que andamos ligeros de equipaje, sólo nos resta forzar la entrega total en los nacimientos del alba. Volaremos con alas doradas allá donde el espíritu nos lleve. No habrá más fronteras, ni cadenas ni mazmorras que nos impidan circundar el cielo azul. La ancha expresión nos espera. El ave navega.

Hacia la vida grupal

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“Poned a prueba los espíritus para ver si son de Dios”. San Juan

Cuando vivíamos en la inconsciencia humana lo hacíamos de forma grupal. Las aldeas se construían en círculo, las casas eran redondas, el concepto de unidad se establecía en bailes y rituales de paso que veían en la esfera el símbolo de la solidez y la unión.

Pasaron miles de años y la consciencia grupal primitiva dio paso a la consciencia individual. La estructura circular, símbolo de la emoción y de la unidad primigenia dio paso al cuadrado, a la razón, al individuo. Hubo una desconexión entre la armonía con el entorno y el ser humano y se perdió el lazo que unía nuestro ser con la emanación de vida.

Ahora vivimos unos tiempos radicalmente distintos. El individuo emancipado y libre retorna al círculo, al aro sagrado, a la comunión grupal. Anhela, esta vez desde la razón acompañada de la lucidez y la consciencia, la vuelta al lazo místico. Sacrifica su individualidad, su egoísmo remoto, su necesidad de liderar el ansiado poder para dar paso a la decisión grupal.

Resulta difícil entender este proceso de sacrificio del yo en pro a lo común. Pero en los próximos siglos se avanzará sin duda en el camino del eterno retorno a la sabiduría del círculo sagrado. Esta nueva energía nos pondrá a prueba, veremos si lo que nos retumba en el interior es un afán de protagonismo individual o un verdadero y puro sentimiento de entrega a lo grupal.

Las señales aparecerán constantemente, nos guiarán hacia esa vida común. Las señales no son más que la voz de lo intangible que pone a prueba nuestros espíritus y valoran nuestra verdadera entrega amorosa. Vamos sin duda hacia una vida grupal donde nos volveremos irremediablemente co-creadores con lo inmanente. Ese será nuestro próximo reto.

Creando Comunidad

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Cuando hablamos de comunidad abierta tenemos que tener cuidado con nuestras propias creencias, nuestros “maestros”, “guías” o “dioses”. Si ponemos citas de unos y de otros excluimos a unos y otros, si nos inclinamos por aquel o el de más allá, de alguna forma estamos despreciando, por omisión, al resto.

Hay muchas formas de hablar de lo transcendente sin mencionar lo transcendente. En el noble silencio a veces se escuchan mejor los sonidos del alma.

Debemos cuidar esos detalles para que todo sea lo más abierto posible. Si una persona es masón, cristiano o judío, ¿debemos dotar de símbolos masónicos, cristianos o judíos la comunidad? Si alguien cree en los maestros ascendidos, ¿debemos mencionar a unos y otros en nuestros escritos? ¿O acaso es más abierto el integrar los “valores” de esos maestros y de esas nobles instituciones que tanto nos han inspirado a lo largo de la historia sin necesidad de referencia a unos u otros?

Otra cosa es el espíritu que mueva la comunidad, con una definición concreta, pero cada uno debe hacer uso de las creencias particulares de forma silenciosa y respetuosa con el resto.

Con respecto a esto, en la web de la fundación Dharana hicimos una base de principios comunes abiertos, sin mención a creencia alguna, inspirados en parte en el modelo de Findhorn y de comunidades que tienen unos principios de acogida parecidos (los adjunto al final de este escrito para la reflexión).

Con respecto a la acogida, hemos reflexionado profundamente sobre los varios modelos económicos a seguir. Aún así, supongo que esto serán temas a debatir en comunidad. En una sociedad responsable y madura el precio o el valor de las cosas deberán ser tratados de forma diferente. ¿Qué modelo de comunidad queremos seguir en este aspecto, aquellas que cobran la voluntad o un modelo donde se cobren cuotas por todo cuanto hagamos o un modelo de bancos del tiempo, etc…? En un sentido profundo, no queremos renunciar a nuestro principal lema: “deja lo que puedas y coge lo que necesites”, implicando con ello a la responsabilidad de cada individuo particular según su conciencia e implicación en su vida.

Una comunidad no se gesta en un edificio o en una casa o en un lugar. Esto ya lo hemos dicho en muchas ocasiones. Juntar voluntades es mirar juntos a un horizonte y luego, con unas bases sólidas, buscar el sitio ideal para consolidarlas. El lugar tan sólo es un marco de referencia. Hay que tener esto muy en cuenta a la hora de crear comunidad. No es el edificio o el reparto de las habitaciones lo que creará un sentido comunitario. Pero sí es importante discutir en comunidad el modelo que sería ideal como marco de referencia. ¿Hay que comprar un chollo inmobiliario, una ruina, un suelo, una aldea abandonada? Son aspectos que requieren una importante reflexión. Otra cosa es que se quieran liderar proyectos individuales acogiéndose al modelo de comunidad. En ese sentido la figura del líder es importante, pero hablamos de un tipo de comunidad basada en el poder carismático de una o dos personas. Lo importante en las comunidades futuras será el grupo, y no el líder, y es el grupo en su conjunto y madurez el que debe tomar en su conjunto las decisiones más importantes. De no ser así caemos en el peligro de crear modelos autoritarios, basados en el poder carismático o en sectarismos propios de épocas pasadas.

 

Centro Dharana

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Ya está casi a punto el Centro Dharana, un lugar de encuentro en el centro de Madrid donde tendremos un espacio para impartir cursos, para realizar pequeños encuentros, meriendas, pequeñas conferencias, meditaciones, acogidas, una librería con libros de nueva consciencia, un pequeño espacio para la editorial, la cual pasará a ser un vehículo más para financiar la Fundación Dharana, y la sede de la fundación.

El Centro Dharana nace para dar apoyo continuo desde Madrid al Proyecto O Couso, creando con ello una comunidad abierta entre personas que viven en Madrid y aquellos que deambulen por el Camino de Santiago. Todos los recursos humanos y económicos que podamos conseguir desde el Centro Dharana será para promover el proyecto O Couso en toda su totalidad.

El centro tendrá un lugar de encuentro, lo cederemos para que podamos hacer talleres, pequeñas charlas, reuniones y voluntariado. Como O Couso será un lugar también de acogida, queremos empezar esta acogida en Madrid. Todos los días nos encontramos con personas sin recursos o en riesgo, por circunstancias de la vida, de caminar hacia la exclusión social. Desde Dharana queremos ayudar a todos los que estén en una situación social y personal delicada para que sienta el cariño, el abrigo, la ayuda y la cooperación en todo momento.

Nos vamos a esforzar en dotar a la Fundación Dharana de herramientas útiles para que podamos tejer una red de apoyo mutuo y cooperación. Ya estamos trabajando en una web para que podamos crear esta comunidad de apoyo y ayuda, siempre como base la dignidad humana, el trabajo y el servicio alejado de patrones de caridad que a veces denigran aún más al sujeto.

Si quieres colaborar con nosotros desde cualquier ámbito serás bienvenido. En estos momentos vamos a necesitar:

–       Libros. Tenemos ya más de cuatro mil libros en las estanterías pero no son suficientes. Aún están la mitad de las estanterías vacías y necesitamos rellenarlas de puntos de luz. Si tienes algún libro nuevo o seminuevo en tu estantería que tenga que ver con temáticas de autoayuda, nueva consciencia, espiritualidad, etc. y quieres compartirlo con nosotros será bienvenido. Los beneficios de su venta o trueque serán destinados al Proyecto O Couso.

–       Voluntarios. El local está prácticamente terminado. Pronto abriremos las puertas y necesitaremos voluntarios para que se hagan cargo del mismo mientras nosotros estemos reconstruyendo O Couso en Galicia. Si bien ya tenemos dos personas que se harán cargo del mismo, cualquier ayuda adicional será bienvenida.

–       Recursos. Los recursos pueden ser de todo tipo, no tan sólo económicos. Necesitamos por ejemplo ideas para proyectar la fundación, ya que no somos expertos en este tipo de cosas y no sabemos de donde sacar ideas que puedan crear una buena red de amigos y colaboradores. Queremos crear un hogar, un punto de luz en pleno centro de Madrid donde cualquiera pueda pasar unas horas agradables meditando, estudiando o sirviendo como si realmente estuviera en su casa y para ello necesitamos vuestro apoyo. La Comunidad abierta empieza desde hoy mismo.

–       Personas que deseen impartir un taller o curso en el centro tendrá las puertas abiertas, siempre recordando uno de nuestros lemas: deja lo que puedas y coge lo que necesites. Deseamos que puedas ser uno de nuestros embajadores en la futura “Escuela de Dones y Talentos”. Qué mejor forma que compartiendo tu talento.

El centro es pequeño, no dispone de más de 120 metros cuadrados, pero es un primer paso para empezar a dar vida a la utopía, a la colaboración, al apoyo mutuo, la cooperación y la nueva cultura ética como filosofía y materia prima de la fundación Dharana. Será un primer paso para poder abordar el más ambicioso: el Proyecto O Couso.

Os esperamos con los corazones abiertos. Para más información: info@dharana.org

La sede de la Fundación Dharana estará en la calle Minas, 13 local. 28.004 Madrid. Podéis enviar allí los libros que queráis o podéis acercaros para ayudarnos con los remates finales.

Desde O Couso

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Ayer nació la llamada del bosque y hoy estamos en el bosque, en nuestro pequeño bosque particular con su par de centenares de árboles, algunos verdes prados y la casa que nos espera, paciente, a que lleguemos para restaurarla con nuestras manos y con nuestro amor. Queríamos pasar aquí el fin de año, cerca del sueño, rozando las tierras que deberán crear la utopía, empezar el nuevo día, la nueva ilusión del nuevo tiempo en el bosque, en la intensidad del jugo de la vida.

Llegamos justo cuando estaba atardeciendo. Tras atravesar montañas llena de nieves y fríos, llegamos a O Couso. Queríamos comprobar qué tiempo hacía aquí en esta época, ver el grado de humedad y frío. Pero cuando llegamos de nuevo se tejió el mismo milagro. Ni una nube sobre el cielo de O Couso y sin embargo, alrededor, en círculo, un cúmulo de nubes que se perdían en el infinito. Era la segunda vez que nos ocurría esto, que O Couso, gentil y amable nos recibía con un cálido tiempo. Ni humedad, ni frío, ni sensación de malestar por ninguna parte. Todo lo contrario. Es como si el sitio supiera de nuestra llegada y quisiera acogernos con todo el amor y el cariño de aquellos que han de habitarlo. Así que nos quedamos anestesiados contemplando el magnifico atardecer rojizo y plateado que se dibujaba tras las montañas.

Recogimos algunas castañas que comimos por el camino que separa la casa del pequeño bosque de O Couso, paseando tranquilos por la finca, viendo como el invierno es tan diferente al verano y al otoño y a la primavera. La idea era dormir en el coche esta noche para comprobar la intensidad del frío, pero al ver que la temperatura era agradable y que no requería mayor comprobación, buscamos algún lugar en el pueblo de Samos. Estaremos aquí tres o cuatro días en una pensión que por veinte euros te acogen en habitación doble.  La ventana da al majestuoso monasterio benedictino y al río Sarria. Todo un lujo de lugar donde compartir con algunos despistados peregrinos que van llegando estos días tan especiales.

Los sueños hay que tejerlos en el mundo de la mente, de las emociones y del alma para que luego puedan respirar en el mundo de la materia. Estos días nos convertiremos en tejedores en la luz, urdidos artesanos que deberán hilar la trama del mundo nuevo.