Nuevo boletín: Ocouseros por el mundo

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Queridos amigos todos,

Tras una excelente semana de experiencia donde hemos podido disfrutar cálidamente de la fraternidad y la amistad de todos, nos atrevemos en este tiempo de cambio y belleza a crear este boletín informativo donde tendremos la suerte de compartir mensualmente todas las novedades y experiencias vividas en O Couso.

Estamos en un año de transformación, de renovación de energías y nuevas fuerzas que nos acompañan en esta hermosa aventura del compartir, y queremos hacerlo de forma cada vez más comunicativa y abierta para todos.

Además de la pequeña comunidad que sirve en la casa de acogida, nos congratulamos cada día más de la extensa comunidad que está naciendo fuera del espacio físico, ya no sólo en nuestro país, sino también en múltiples lugares de este hermoso planeta.

Más de treinta personas nos han visitado esta Semana Santa y muchas más están preparando sus viajes para venir este próximo verano. Por suerte, y tras tres años de larga espera, ya hemos conseguido poner en marcha los lavabos y muy pronto también las duchas y la lavadora. Además, vamos a construir nuevas cabañas para aquellos que quieran mantener un compromiso de servicio más firme aquí en el lugar, ya que cada día son más las personas que nos visitan y cada día son más las demandas de todo tipo. Así que vamos a necesitar voluntarios y servidores que deseen pasar un tiempo más largo entre nosotros y pensamos en la forma de que lo hagáis cómodos y felices.

El proyecto de la casa de acogida está muy vivo, prueba de ello ha sido esta última semana. Estamos buscando fórmulas para poder financiar lo que resta de restauración, especialmente los tejados y los suelos que faltan para que la acogida sea cada vez más armoniosa y fácil. Mientras escribimos todo esto y ya casi acabado lo esencial, nos damos cuenta de que la propia casa se nos está quedando cada vez más pequeña, por lo que estamos pensando en la construcción de la futura escuela de dones y talentos para poder así acoger a más gente y dar inicio a ese hermoso proyecto.

Este boletín será de todos y para todos, con un formato mensual, con la idea de que la comunidad abierta que somos nos informemos de acontecimientos personales y grupales. Si quieres participar con alguna noticia o evento que pueda ayudarnos a mejorar como grupo y personas no dudes en enviárnoslo a info@dharana.org. Entre todos podemos tejer una hermosa energía grupal que sirva de impulso para ese mundo nuevo que añoramos y que de alguna forma ya se está manifestando en O Couso.

Sea como sea, siempre, gracias, gracias, gracias por estar ahí.

Seguimos adelante…

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Honrando a los que nos preceden

 

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Es muy difícil practicar la humildad en su condición más extrema. Una de las cosas que aquí aprendemos es a honrar el trabajo de los otros. Vienen personas desde muy lejos, que casi no conocen el proyecto pero que algo les impulsa a compartir un trozo de su vida. Muchos lo hacen de forma sigilosa, sin que nadie se percate de su labor excepto por el impresionante coraje de poder hacerlo. Nos encanta ver a Begoña y Javier enfrascados en el lavabo o a Luis, que sigilosamente y muy en silencio ha conseguido revivir la vieja era. Ahora allí se posan a hacer yoga y mañana, gracias al esfuerzo y la constancia de los asturianos por fin podremos, tras tres años de larga espera, estrenar los lavabos. Es hermoso ver a Raúl construyendo de forma consciente el domo geodésico con la ayuda de Mario y todos los demás. Es hermoso ver como la energía fluye en un impresionante baile misterioso.

Practicar los caminos, que decía el Buda mientras que muchos se enorgullecían de sus prácticas espirituales, de sus yogas profundos, de sus aparentes sensibilidades con el mundo intangible sin que nada de todo eso se viera reflejado en el hermano que tenía en frente, a su lado. Practicar los caminos de forma presencial, con una sonrisa al otro, como esa mágica aura de nuestra hermosa alma pura encarnada en Mercé. Su sonrisa y complicidad nos basta para levantar el ánimo, para sentirnos acompañados en el proceso, para orgullecernos por todo lo poco o mucho que hacemos.

Nos gusta honrar esa magia de todos aquellos que inclinan un esfuerzo para la causa común. Es una forma de comunicación con el tiempo, con aquellos cuyo esfuerzo siembra una semilla que algún día crecerá. Toda esa gente que podrá disfrutar a partir de ahora de la comodidad de esos lavabos seguramente no conocerán el trabajo anónimo de Noelia, de Begoña, de Javier, de Benito o de Raúl en la construcción de los mismos. Muchos de los que vienen no tendrán oportunidad de honrar físicamente a todas las personas que de forma silenciosa apoyan, protegen y alimentan este proyecto. Aún escuchamos voces sobre la necesidad de por qué nos empeñamos en seguir adelante. Pero nuestro aliento siempre viene de aquellos que se preguntan, cada vez que vienen a este lugar, por qué no existen aún más lugares como este.

Esta mañana lo veíamos en la emoción y en las lágrimas que algunos expresaban agradecidos en el círculo de consciencia. No se trata de que seamos mejor o peores, se trata de que entre todos podemos abrirnos de forma diferente, desde otra dimensión, aún desconocida, aún por explorar, para aventurarnos juntos en la senda del conocimiento grupal. El reto está ahí, y la necesidad de honrar a los que lo están produciendo forma parte de esa labor.

Hoy han llegado dos camiones cargados de materiales. Uno con veinte toneladas de grava y el otro repleto de ladrillos y cemento. Pero también han llegado más manos, más personas dispuestas a transformar con voluntad y coraje todo eso en belleza. Vamos a seguir construyendo esta semana todo lo que podamos para que los que vengan luego puedan disfrutarlo y comprender, algún día, que esto se hizo gracias al esfuerzo grupal, no de un líder, no de una persona, sino gracias al continuo y esmerado trabajo de todos. Y así quedará para la posteridad. Un lugar hecho por todos para todos. Un lugar que, quizás, y por primera vez, sea entregado a los que vienen como un regalo amoroso envuelto en lo mejor de cada uno.

Es difícil expresar esa sensación de entrega, de compartir, de cooperación, de apoyo mutuo, de dones y talentos expuestos en un mundo que requiere de inspiración para un progreso aún más consciente y cargado de esperanza y fe en el mañana. Es complejo poner en palabras todo ese agradecimiento acumulado. Es difícil practicar los caminos. Pero aquí queda dicho y expuesto, en humilde reverencia para todos aquellos que de alguna forma, lo hacen posible. Gracias, gracias, gracias.

Más madera

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Hoy domingo nos hemos levantado todos con ganas de trabajar. No es usual que los domingos trabajemos, pero aprovechando que había llegado un nutrido grupo de voluntarios hemos dedicado todo el día, incluida la tarde, a embellecer el lugar. Han venido amigos desde Asturias, de Madrid, de Barcelona, de Alicante e incluso de Austria. Algunos nos pusimos con los lavabos, los cuales están ya casi listos para empezar a funcionar. Otros limpiábamos la antigua era donde en siglos pasados se trillaba los cereales y donde hoy ha sido estrenada con una hermosa clase de yoga gracias a nuestra particular profesora Rosa. Otros cortábamos madera con la nueva máquina ingletadora gracias a la luz del sol para empezar la cúpula geodésica cuya base hemos estado haciendo durante toda la semana. Mucho trabajo y muchas ganas de trabajar durante toda esta semana que muchos vienen a compartir con nosotros para sentir la experiencia grupal.
La verdad es que ha sido una alegría poder ver como las cosas avanzan. Nos hemos alegrado mucho cuando han llegado los amigos de Barcelona, especialmente Mercé, la cual nos acompaña desde hace ya tres años en este proceso que al parecer ya se ha vuelto irreversible. A sabiendas de los momentos difíciles que este invierno hemos vivido, nos ha animado con su compañía, con su presencia, con su amor siempre incondicional. Amor es acción y ella lo demuestra desde su mágica presencia, desde su acompañamiento, con ese aura angélico tan especial.
También nos ha alegrado la compañía de los amigos asturianos, de Bego y Javier, los cuales se han puesto desde primera hora de la mañana, junto a nuestra querida Noe, a poner los lavabos en funcionamiento. Mañana además nos enseñarán a hacer chorizos veganos para deleitarnos en la mesa. Cada vez que vienen se nota ese plus de alegría y enseñanza, de compartir sin esperar nada a cambio. Su ejemplo sincero es para nosotros un motivo de esperanza y un fuerte impulso para seguir adelante.
Raúl nos aporta su magia, su sabiduría congénita que expresa libremente y su sincero trabajo y entrega. Ha cumplido con su palabra de hacer el primer domo geodésico en O Couso y quizás no el último. Va a ser muy emocionante cuando mañana empecemos a jugar con la magia geométrica y podamos ir colocando cada pieza en su lugar. Toda una lección de entrega incondicional y cariño por el proyecto lo cual agradecemos de corazón.
Luis ha venido muchas veces y esta semana no para de trabajar. El karma yoga lo lleva integrado en las venas. Es su forma de servir a la causa, de hacer lugares bellos. Nos ha encantado el trabajo que por las tardes, en sus ratos libres, hacia rehabilitando la vieja era, puliendo sus piedras y enfrascando el lugar en una nueva consciencia más armónica y bella. Algún día construiremos ahí un comedor lo suficientemente grande como para albergar a grupos más numerosos. Luis fue de los primeros que hizo nuestra experimental experiencia de veintiún días, un ciclo de tres semanas donde intentamos ayudar a profundizar en los tres pilares del proyecto: meditación, estudio y servicio.
Pronto los materiales de construcción se terminarán. Si no habéis podido venir a pasar unos días con nosotros pero queréis de alguna forma estar presentes en la construcción de los lavabos, los suelos, los tejados o la cúpula geodésica para nuestro particular “nature sanctuary”, edificio que estamos construyendo para honrar la memoria de los pioneros de la comunidad de Findhorn, podéis echarnos una mano con una aportación en la cuenta de la fundación.
Fundación Dharana, Triodos Bank: ES54 1491 0001 2121 2237 2325
Gracias a todos por estar ahí… pronto más noticias de los avances…

Pensar desde el corazón

 

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Tras tres días de intercambio en un entorno y paisaje profundamente hermoso en la Sierra de Aracena en el Encuentro de Invierno de la Red Ibérica de Ecoaldeas, llegamos de nuevo al refugio de la Montaña para digerir todo lo aprendido y compartido. Observamos como los impulsos que han de conducir a la utopía del futuro siguen siendo débiles y a veces incluso desordenados y ambiguos. Los nuevos pensamientos, las nuevas promesas desde el mundo de la idea enseguida caen en el guisado común de la vida ordinaria, de la realidad que conduce a los intereses de cada cual olvidando la gran promesa del trabajo hacia el bien de lo colectivo. Aún falta mucho para que alcancemos la meta de pensar desde lo colectivo.

Estamos viviendo de nuevo un periodo de pruebas donde la vida del espíritu es expulsada para contemplar otra vez la vida sombría. Nos gustaría poder afirmar con rotundidad que es fácil adueñarse del ideal y fraguar en el corazón humano la profunda convicción del amor fraterno. Pero vemos, una y otra vez, lo complejo de esa empresa. Iluminar el lado oscuro del corazón a veces resulta una tarea titánica.

Las propuestas personales son interesantes y ahondan en esa necesidad palpable de renovación espiritual y cultural, pero estamos entrando en el tiempo donde lo individual debe disolverse en lo general, en lo grupal. Sumar fuerzas y recursos para provocar cambios es lo que se necesita para poder organizar de forma efectiva toda esa energía de cambio necesario.

Para ello deberíamos hacer un trabajo profundo y pensar desde el corazón, esa llave que nos acerca primero al mundo del alma y luego, con tesón y trabajo, al amplio e infinito mundo del espíritu. Esto requiere alianzas, conjugar verbos aislados en frases que reclamen emprendimiento conjunto. En un mundo tan individualista como el nuestro, donde cada uno quiere realizar “su” propio proyecto, su propio emprendimiento, es difícil reclutar voluntades en una sola dirección, con un objetivo claro y una misión conjunta, excepto si esa misión, propósito o voluntad viene de algo mucho más grande que nuestras asperezas humanas. Pensar desde el corazón nos acercaría inevitablemente a esa visión de águila, a ese compromiso por alinear voluntades hacia esa evolución futura que nos espera como humanidad.

Pensar desde el corazón nos aproxima a la voluntad grupal, algo que aún no logramos entender pero que en los próximos siglos gobernará nuestras pequeñas voluntades humanas. La emancipación del espíritu se recrea en esa visión y por lo tanto, desea penetrar en nuestras vidas cada vez con más fuerza y presencia. Lo grupal será el escenario futuro de aquello que nos hará más fuertes ante los retos que se avecinan. Juntos, y no separados, conseguiremos expresar con mayor claridad los objetivos que como conjunto deberemos desarrollar. Esa será la próxima clave y esa será la inspiración futura.

 

Encuentro Red de Centros y Casas de Acogida

ENCUENTRO MAYO 2017 CASAS DE ACOGIDA

 

Del 28 de abril al 1 de mayo vamos a realizar en O Couso el encuentro de Red de Centros y Casas de Acogida para que todos aquellos que lo deseen puedan compartir su experiencia, ideas o necesidades. Queremos que entre todos podamos ofrecer un nuevo paradigma de acogida, donde el cariño y el amor por el otro sea la esencia de nuestros hogares. Cualquier casa, hogar o espacio puede ser un sitio donde acoger al peregrino, al extranjero, al otro.

En O Couso llevamos tres años haciéndolo bajo el lema “deja lo que puedas y coge lo que necesites” y nos sentimos muy orgullosos de la extensa familia que desde esta sencilla fórmula hemos conseguido. Esperamos que este encuentro sirva también de inspiración a otros y podamos entre todos hacer de este mundo bueno, un mundo mejor.

Estás invitado.

Tercer aniversario

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Tal día como hoy la fundación Dharana y todos los valientes que hasta ese día habían apoyado el inicio del proyecto adquiría la finca de O Couso. Empezaba así, llegando casi la primavera, el comienzo de esta hermosa y apasionante aventura que bautizamos como Proyecto O Couso. La idea inicial y original, la que aún nos sustenta, era la de hacer de un mundo bueno, un mundo mejor poniendo en práctica valores como el apoyo mutuo, la cooperación, la generosidad y todos aquellos principios que sirvieran para intentar, desde el mundo de las ideas, hacer de forma modesta pero real el sueño de muchos.
Nuestro sentido siempre fue espiritual, es decir, formular ideas que fueran amplias, ambiciosas en cuanto a contenidos e interrogaciones, buceando en una visión integral que pudiera abarcar también al misterio de la vida. Nunca nos conformamos con hacer tan sólo un mundo nuevo y bueno desde una perspectiva material, sino que también queríamos, de forma incluyente, abordar el arte, la poesía, la filosofía y la espiritualidad, es decir, toda aquella herencia cultural que nace de lo intangible pero que nos configura como seres humanos.
En tres años podemos decir que ha pasado de todo. O Couso, en el plano material, ha vivido una transformación que ha hecho de una ruina una casa habitable. La siguiente promesa que nos hemos impuesto es que, además de ser una casa habitable, se convierta también en un hogar. Queremos que el fuego de la vida entre dentro de la casa y el hogar se vuelva tangible, acogedor, armonioso, bello. Estamos muy cerca de poder conseguir que la casa de acogida se convierta en un verdadero hospital de peregrinos de la vida, donde puedan venir y sanarse para continuar su trayecto vital.
También seguimos con el empeño de la escuela. Una escuela abierta a todas las iniciativas, una escuela que quiera sacar lo mejor de nosotros para compartirlo con el mundo. Una escuela de meditación, de interiorización, de dones y talentos y todo aquello que sirva para mejorarnos como personas. Ya hemos contactado con algunos arquitectos para que nos echen una mano con el proyecto y estamos esperando un tiempo propicio para poner la primera piedra de esta singular iniciativa. Estamos convencidos que llegarán los recursos y los permisos necesarios para levantar la escuelita. 
Y este escrito no tendría sentido en un día tan importante para nosotros si no habláramos de las personas que durante estos años lo han dado todo para dar vida a la criatura. Un especial agradecimiento a los pioneros, a los que ciegamente, con toda la fe del mundo, apostaron por dar vida a esta llama. A los que lo dieron todo cuando O Couso ni siquiera existía y a los que siguieron en la brecha hasta el día de hoy. Especialmente aquellos que nos ayudaron desde lo intangible con su aliento invisible y su apoyo incondicional.  
Un reconocido agradecimiento a las casi cien personas que todos los meses ponen su gotita de arena en la plataforma de Teaming. No es un euro al mes lo que nos regalan, sino su constancia, su fe en el proyecto, su apoyo incondicional en lo bueno y en lo malo. Ese sostén es nuestra fortaleza interior. Es lo que nos hace avanzar comprometidamente. 
También el mayor de los reconocimientos a los voluntarios que nos apoyan en la reconstrucción de la casa de acogida y en todo lo que se refiere al mantenimiento y ayuda. Estamos muy agradecidos a esa labor invisible que hace que todo esté cada día más limpio, armonioso y cargado de amor para que los que vengan puedan percibir el esfuerzo y la gota de sudor de cada uno de nosotros.
Tres años es mucho tiempo, pero para nosotros es como el inicio, el estar en pañales y el prepararnos para seguir adelante. Hemos aprendido mucho y para nosotros este ha sido el mayor de los doctorados en la vida. Un aprendizaje constante que continua día a día regando nuestra templanza y compromiso.
Así que felicidades a todos los que de alguna forma sois miembros de este sueño y que juntos sigamos cumpliendo muchas más aventuras.

Seguimos construyendo

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“Comenzáis la construcción de una casa: algunas semanas o algunos meses después, esta casa está ahí, bien visible. Pero si decidís crear algo en el ámbito espiritual, nadie ve nada, ni siquiera vosotros. Así pues, ante esta ausencia aparente de resultado, os invade la duda, y por momentos os sentís tentados de abandonarlo todo para lanzaros, como todo el mundo, a una actividad cuyo resultado sea bien visible y tangible. Haced lo que queráis, pero un día, incluso en medio de los mayores éxitos, sentiréis interiormente que os falta alguna cosa. ¿Por qué? Porque a pesar de vuestras múltiples actividades no habréis abarcado lo esencial, no habréis todavía plantado algo en el mundo de la luz, de la sabiduría, del amor, del poder, de la eternidad”. Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos simientes de la Fundación Ananta

Los viajes suelen ser cansados y fatigosos. Normalmente sirven para abrir un paréntesis entre dos tiempos o entre dos realidades. También para conocer lugares y gente hermosa que vive su vida particular en su propia realidad diseñada. Tuvimos la suerte de conocer en este viaje a Iñaki Urkia, uno de los arquitectos más comprometidos con la construcción bioclimática y la bioconstrucción. Su estilo de vida, muy enfocado en la ecología y la meditación nos ha servido de inspiración. También de referencia al ver que en O Couso, sin tener mucha idea de casi nada, hemos conseguido crear un lugar hermoso, limpio y tranquilo. Aún queda un largo camino por delante para ir tejiendo ese lugar del que nos habla Aïvanhov. De alguna forma sentimos el apoyo y el empuje de esos que están deseosos de sembrar y crear un referente de luz y de amor. Es una tarea laboriosa, pero al ver la obra de Iñaki, hemos comprendido que es posible, que se puede realizar sin necesidad de buscar una cosecha o un fruto porque todo es posible, y no hay mejores frutos que los del trabajo constante.

Hoy llegaron a O Couso para echarnos una mano personas bonitas. Una de ellas, además, con conocimientos de albañilería, así que ha sido como un regalo en un momento en el que necesitamos, además de recursos de todo tipo, personas que sepan gestionarlos sabiamente. Tras poner esta mañana la primera puerta de O Couso para frenar un poco el frío en la casa de acogida, veíamos como ese pequeño gesto tenía mucho de simbólico. Nos damos cuenta que tras reconstruir lo más básico, ahora tenemos que introducir calor. El calor hará que el espíritu pueda resguardarse y crecer con más rapidez. Hará también que los peregrinos sedientos de las aguas que brotan de las fuentes de la sabiduría puedan saciarse con mayor comodidad.

Estamos trabajando duro para acondicionar el lugar. Cualquier aportación será siempre bienvenida. Sigamos construyendo el nuevo mundo.

(Foto: En la casa de Iñaki en Navarra ayer dibujando planos para la cabaña e intentando que nos ayudara con la futura Escuela de meditación y dones y talentos. Será difícil porque está muy cargado de trabajo, pero nuestra obligación era intentarlo).